Foto _ José V. Glez / Fanfi Shop

De la paz a la guerra en el pico

Hace unos veinte años, todo era más tranquilo. En Canarias vivíamos del turismo de Sol y Playa, del tomate, del queso, del vino y del plátano.

En el surf eramos un pequeño grupito. Casi todos nos conocíamos, los de La Cicer y los de La Santa. En Fuerteventura eramos 3 piojos. Si querías ir a surfear y no estar sólo, tenías que ir a buscar a tus amigos.

La mayoría de las olas en Fuerteventura tienen nombres ingleses. Los primeros en surfear las olas canarias fueron gente de fuera.

Glass Beach, Acid Drop, Rocky Point, The Bubble, Harbour Wall, Shooting Gallery, Flag Beach, Spew Pits, la lista puede sorprendernos.

Recuerdo los primeros que nos aventurábamos a seguir a aquellos hippies desmelenados y rubios que venían con sus furgonetas llenas de símbolos de paz.

“Y entonces llegaron los argentinos, los brasileños, los vascos, los catalanes, los gallegos, venían buscando trabajo en el sector turismo y se quedaron muchos de ellos por aquí”

Los primeros surfers

Iván, Figu, Suso, El Flecha, El Gallina, El Eléctrico, Faito, Fermín, David, etc, eramos un pequeño grupito de surfers que nos encontrábamos de vez en cuando en el agua.

Y entonces llegaron los argentinos, los brasileños, los vascos, los catalanes, los gallegos, venían buscando trabajo en el sector turismo y se quedaron muchos de ellos por aquí.

Eran los locales, los de aquí y los que se quedaban a vivir. Ellos se consideraban locales.

Ahora todo ha cambiado, llegaron los tiempos de la globalización, y el Surf se ha convertido poco a poco en un deporte de masas.

Fran vive de su propia escuela de Surf. Secuencia _ José V. Glez / Fanfi Shop

Escuelas por todas partes

Para algunos de esos locales, fue una oportunidad de vivir por y para el Surf. Cuando un deporte pasa de ser minoritario a mayoritario, aparecen oportunidades nuevas.

La creación de Surfcamps, escuelas de surf, surf houses, ha sido una explosión total en todo el territorio nacional.

Muchos surfers de las islas Canarias que tenían buena proyección internacional pero que por desgracia nuestra, nunca contaron con el apoyo institucional suficiente para seguir un circuito europeo, menos un mundial.

Ellos encontraron una salida creando o trabajando en escuelas como monitores de surf. Franito, Javier Medina, Julian Cuello.

Pero vivimos en un país dentro de una comunidad internacional. Los ingleses, los italianos, los francases pueden venir a Canarias a abrir sus negocios.

Y las administraciones locales, sin ningún tipo de control, han dado permisos a todos, sin antes crear un marco que regule el sector. Muchas se han frotado las manos cobrando 3.000 € para dar el permiso a muchas escuelas.

“Algunas se han frotado las manos cobrando 3.000 € para dar el permiso a muchas escuelas.”

La mecha estaba ahí esperando que alguien la encendiera

Esta falta de orden del sector ha acarreado problemas, playas sin espacio para bañistas, lugares en los que se prohibe la práctica del Surf, aglomeraciones de escuelas en una misma playa.

Principiantes que sin saber ponerse de pie entran en picos donde no deberían. Disputas en el agua entre locales y grupos de escuelas.

Todo era un caldo de cultivo que por algún lado tenía que explotar.

Hace dos semanas Franito escribía en su cuenta instagram sobre este tema, acompañado con una foto de niños que están aprendiendo surf, con la demanda de NO A LA GUERRA.

Y con esta declaración de Franito se encendió la mecha.

No, ellos no quieren guerra, nosotros, los surfistas nacidos en Lanzarote tampoco, pero la realidad es que esta isla está dejando de ser un paraíso del Surf. Con esta foto, de los auténticos locales de Lanzarote, enviamos un mensaje a toda la comunidad del Surf Europeo que visita en masa este pequeño y vulnerable pedacito de tierra volcánica, donde hasta hace tan solo diez años disfrutábamos con amigos de las olas y sus playas. El mar es de todos, si, pero las olas no dan para todos. Aglomeración y conflicto, falta de respeto y regulación, escuelas y tablas de alquiler que enseñan a cualquiera a tirarse por cualquier rompiente sin aún saber ponerse de pie. Nuestras canchas están masificadas, los niños no quieren hacer Surf porque temen ser atropellados por los numerosos turistas que invaden no sólo la playa de Famara sino cualquier otra ola de la Isla. Se nos acaba la paciencia, al menos en la nieve hay pistas con diferentes niveles... Rogamos a las escuelas no alquilar tablas sin monitor, no derivar a surfistas inexpertos que no saben cruzar la ola, a la Santa o San Juan, a los que viajan en grupo saber hacer turnos, contar con expertos locales para conocer sus olas, a los que están afincados, saber guardar los secretos y dejar de promocionar la isla con tanto # lanzaroteparaiso etc.. Esta es la voz de quienes queremos preservar el equilibrio del Surf en nuestra Isla para todos. #lanzarote #conservation #vulnerable #equilibrio #respeto #conciencia #sostenibilidad

Una foto publicada por Franito Saenz (@franitosurfhome) el

Respuestas inmediatas de todo tipo

Instagram fue la carretera perfecta para que empezará a correr una noticia que poco a poco fue recorriendo las redes sociales.

Luego se compartió en Facebook, el primero fue José Luciano Casillas, “El Pecas” y otra vez entraron en juego cientos de comentarios, algunos empezaron a derivar en otros problemas, el localismo empezó a brillar.

Se hablaron de códigos que no están escritos o que si lo están.

José Lucianos, alias “el Pecas” lo compartió en su muro de facebook. Idem FuerteventuraLocal. El show ya estaba montado.

Nuestra opinión como medio

El primer parrafo nos parece perfecto. Ellos, los auténticos locales de Lanzarote, no quieren la guerra. Lanzarote está dejando de ser un paraíso del Surf.

Lanzarote, siempre será un paraíso, con los picos llenos a reventar o con los picos vacíos. Es una cuestión de educación y respeto lo que puede llevar un baño a una bonita experiencia o en un infierno.

En este punto, compete al sistema educativo y a la educación que hayamos tenido en nuestras familias. Sin educación no hay respeto.

En los siguientes párrafos estamos muy de acuerdo Fran. Pero si que hay olas para todos. Las hay y de sobra. Y si no las hay, habría que buscar una solución.

Y desde luego la solución no sería frenar el aumento de surfers turistas que vienen de fuera. ¿Olas artificiales? Quizás, hay una gran revolución sobre eso.

Kelly Slater habla de su ola como un instrumento para quitar el stress en las playas. Creo que tiene razón.

Regular las escuelas, es algo prioritario. ¿Cómo? habría que sentarse, discutirlo, buscar soluciones a los conflictos y llevar una propuesta clara a los ayuntamientos para que regulen y creen un reglamento para el sector.

Ultimo párrafo, pide Franito a las escuelas y a los surfers una serie de condiciones. Muy bien, ahí tenemos las primeras propuestas para regular el sector. Si creo que sobra lo de dejad de promocionar la isla con tanto #Lanzaroteparaiso. Lanzarote es un paraíso Fran, y hasta Trump tiene derecho a saberlo y venir a disfrutar de él.

Los picos secretos sólo seguirán siendo secretos si los que surfean en ellos cierran la boca, algo que me parece poco probable. Ya sabemos que los secretos tienen las patas más cortas que las mentiras.

El Peligro no está en las olas.

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