El Misterio del Surf

El Misterio del Surf

Las tablas aparecieron sobre la arena esparcidas aleatoriamente. Anouk, todavía con el jet lag en su cabeza, había viajado desde Francia hasta Indonesia en las últimas horas, miraba distraído las tablas.

Le dijó a Clouseau que subiera al acantilado y sacara una foto desde lo alto. Todo era muy extraño. 8 surfers franceses, buscando una ola que sólo era una leyenda. En lo más profundo de una isla perdida. Donde nadie ha llegado antes.

Anouk, no quería ir al otro lado del planeta, pero el superintendente le obligó. Las familias presionaban por saber que había pasado con sus hijos.

8 surfers desaparecidos hace meses, buscando probablemente el misterio del Surf, y por casualidad, un pescador encuentra 8 tablas clavadas en una playa perdida en lo más profundo del océano Indico.

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El chino del bar

Ellos, surfers de las Landas francesas, huían del calor del verano y de las playas con olas babosas. Eran cuatro chicos y cuatro chicas.

Destino, una leyenda que oyeron en un famoso bar de copas en Hossegor, donde los pros se reunen antes de sus mangas.

El chino, o eso les pareció, hablaba un francés casi perfecto. al principio creían que iba detrás de Nicole, ella siempre tan guapa, con su pelo rojo y sus ojazos verdes y ese cuerpo que levanta miradas por donde pasa.

Pero no, el raquítico asiático sólo quería que le invitaran a una birra. Y después de la primera, vino la segunda y la tercera.

Y cuando ya había perdido la cuenta, con sus ojitos casi inexistentes por el alcohol o porque eran rasgados, empezó a soltar eso de la ola perfecta.

Secretos inconfesables

Ustedes son surfers y yo tengo un secreto que me come el alma. Se donde rompe una ola perfecta, 365 días al año.

Ya tengo 60 años, así que mi tiempo se me escapa entre mis dedos y ustedes han sido tan buenos.

Y sacó un pergamino rancio y estropeado, y cuando lo puso bajo las luces dentelleantes del pub, brilló de inmediato una X.

Era un lugar en una isla casi inexplorada en lo más profundo de Indonesia.

Aquí, no me pregunten por qué, siempre rompe un pico perfecto, de derecha e izquierda. A veces es pequeño y divertido y otras es como Pipeline, pero la reina palidecería ante la perfección de esta ola.

El fondo es de arena blanca, la playa está llena de cocoteros y la brisa siempre es off shore.

Un viaje a lo loco

Después de aquella noche, los 8 franceses no paraban de mirar aquel extraño mapa, aquella X y aquella isla perdida. ¿Y si es cierto que existe la perfección?

Cogieron sus mochilas, sus tablas y decidieron abandonar en pleno mes de julio su país lleno de quesos y croissants.

Unas semanas después sus familias empezaron a tocar todos los hilos posibles para que se supiera donde estaban los chicos.

Habían desaparecido, y nadie sabía a donde habían ido.

Anouk, siguió el rastro de sus billetes, y llegó a finales de agosto a Jakarta. Una vez allí ya no sabía que hacer, la pista se perdía.

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Un barco de alquiler

Aquel indonesio de piel verde, parecía un hijo estraviado de Hulk, le dijo que había perdido una embarcación hacía ya un mes.

Los 8 habían alquilado un barco para ir en busca de la X.

Pero, ¿donde fueron?, ¿cómo podría un detective de ciudad descubrir el destino final de aquella embarcación?

Un pescador cualquiera

Y cuando ya estaba Anouk intentando regresar a Francia con su ayudante Clouseau, apareció el pescador.

Fue por casualidad. Anouk, que se había separado de su mujer hacía sólo un año, pasaba las noches en bares de alterne conquistando con su acento francés a chicas de pelo negro y lasio.

El sexo, es siempre eso, sólo sexo, pero tranquiliza al alma, al igual que lo hace un buen tubo. Porque Anouk, sabía que sólo podía matar el tiempo en tierras tan lejanas conquistando señoritas que sólo se dejaban si tenías la cartera llena. O surfeando las increíbles olas que aparecian al amanecer y no dejaban de rugir hasta el anochecer.

Y una noche, cuando estaba rodeado de chicas de alterne, apareció aquel pescador, hablando en un inglés patético a una australiana rubia de tetas gigantescas.

El le decía cosas al oído y ella le empujaba una y otra vez. Anouk, le cogió del brazo para evitar que la molestara más y lo apartó a una mesa sombría.

Entonces fue cuando entre la música y el champán le dijó que había encontrado 8 tablas de surf en una playa perdida.

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Una playa perdida

El mundo se nos hace pequeño, pero con google maps parece que se acortan las distancias. Todo está más cerca.

El pescador llevó a Anouk y Clouseau a aquella playa y ahora, estaban allí, sacando fotos de las tablas clavadas sobre la arena.

Todas las tablas de surf estaban como pintadas de rojo. Como si hubieran sacrificado sobre ellas algún animal. Sangre por todas partes.

La policía local, les decía que seguramente los chicos habían hecho algún tipo de sacrificio y se habían suicidado después. Pero, ¿donde estaban sus cuerpos?

Y había algo que al detective le inquietaba. Habían venido buscando el paraíso para un surfer, y aquella playa estaba fuera del alcance de las borrascas del Sur. Allí era imposible que hubiera nunca olas.

Un final imprevisto

Clouseau no aguantó ni un día más. El calor y la humedad eran insoportables. Dejó a un triste Anouk, o eso le parecía cuando se despidió de él en el aeropuerto.

Ese día llegaron las pruebas del laboratorio, la sangre era de cochino, o algo parecido a un cerdo.

Además, los surfers habían ido al menos con tres tablas por cabeza y sólo aparecieron 8 tablas. ¿Donde estaban las otras 16?

Anouk buscó a un guía. Los lugareños le indicaron a un viejo tuerto. Era el mejor, decían. Y el detective, se lanzó a buscar respuestas.

Cuando llegaron a la playa el guía le dijo que estaban vivos. Había señales que indicaban que lo de las tablas era premeditado.

Atravesaron una selva llena de bichos extraños para un francés. Usaron muchas veces el machete para abrirse paso. Acamparon en claros cuyas noches traían ruidos que provenían del mismo infirerno.

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El misterio del surf

Muchos siempre hemos buscado y buscado. Y, ¿qué buscamos? Es simple, buscamos la ola perfecta. El misterio del Surf radica en eso. Todo lo que hacemos es para encontrar la creación de la naturaleza más efímera que existe. Una ola.

Pero no una ola cualquiera, una que te haga sentir. ¿Sentir qué? Es simple, sentir que estas vivo.Los surfers nos sentimos vivos cuando tenemos sesiones que rozan la perfección.

Anouk cortó unas ramas y topó con un acantilado. Vio un sendero que llevaba a una playa al fondo de este. Y en esa playa, ocho franceses surcaban olas perfectas de derecha e izquierda.

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El paraíso está en tu interior

El misterio del Surf no existe. O quizás si, existe en nuestras mentes. Es como una droga. Siempre quieres más.

Anouk desapareció hace ya 3 años. Nadie sabe nada de él.

El detective que practicaba el surf disfruta de la belleza incomparable de aquella playa, de la belleza de Nicole, de la perfección de un tubo verde, de una playa llena de cocoteros, de un mar lleno de peces…

El misterio del Surf resultó ser el misterio de la vida. La vida no es un loft en un rascacielos en Nueva York, ni un ferrari en la puerta de tu casa, ni un castillo en la profunda Irlanda con criados que te hacen la comida y te lavan la ropa.

El misterio del Surf resultó ser la Felicidad. Y, ¿donde es un surfer más feliz que en una habitación verde que te rodea y se mueve?

Los ocho franceses decidieron responderle al mundo que habían muerto, que ya ni estaban aquí, cuando estaban más vivos que nadie. Decidieron vivir su sueño hasta el fin de sus días. ¿Qué vas a hacer tú con tu vida? ¿Decidirás vivirla buscando esa ola perfecta?

El Misterio del Surf.

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