Pánicos de un Surfer

Desde que nacemos, todos, nacemos con miedos, unos que nos vienen heredados y otros porque los vamos conociendo a lo largo del viaje de nuestras vidas.

Cuando te sumerges en el océano, te sumerges en un elemento que no es tuyo, una densidad diferente, un lugar donde no puedes respirar, lleno de monstruos de pesadillas. Conocemos el surf y cuando empezamos a practicarlo hay un montón de miedos que ya tenemos en nuestro subconsciente. Pero algunos de ellos se pueden convertir en pánico, y tener miedo no es malo, nos puede salvar la vida, pero cuando el miedo se convierte en pánico, entonces, puede ser MORTAL.

Los pánicos del surfer están muy bien identificados.

 

1º Olas Gigantes

Sabemos que en nuestro pensamiento siempre están presentes. Es nuestra primera pesadilla, el estar en una sesión con olas normales y pasas la serie y la ola de detrás es tres veces más grande, cuatro veces más, es enorme, es un tsunami. Caernos en un monstruo que pesa toneladas de agua, que te caen encima, es el miedo al que todos nos enfrentamos tarde o temprano. Algunos lo superamos y otros jamás. Sobre esto hasta se han hecho películas basadas en hechos reales. La historia de Jay Moriarity, está muy bien reflejada en Persiguiendo Mavericks. Les aconsejo que la vean. Sobretodo cuando Jay sufre un ataque de pánico porque ve un tiburón. Y Frosty Hesson le dice que tiene que identificar sus miedos para que no se conviertan en pánico, no sólo los del océano, también los de tu vida.

2º Tiburones

Y sobretodo después de que casi todos hemos visto el ataque de un tiburón, en directo, que sufrió Mick Fanning. Pero en nuestra psique vive nuestra paranoia creada sobretodo por películas como TIBURON, o la realidad de Bethany Hamilton, que perdió un brazo en las fauces de un tiburón tigre. Si estamos en un pico compartido con otros surfers, como que ese miedo deja de existir en tu cabeza, es la ley de la manada, cuanto más seamos, más seguro te sientes, pero cuando te quedas sólo en un pico, está anocheciendo, tarda la serie y algo roza tus piernas, el miedo se convierte en pánico.

 

3º Corrientes mortales

Siempre he escuchado que si no puedes con una corriente déjate llevar, ella, por si sola, te termina sacando. Cierto, pero no siempre. Mis experiencias, y las de otros que me han contado, deja esto en entredicho. Una vez caí en un take off, dí vueltas de campana, toqué fondo y cuando por fin salí a superficie, la corriente me llevaba directo a la zona de impacto, así que de nuevo lavadora. No podía remar para salir del bucle, me chupaba otra vez con fuerza, hasta que se terminó la serie. Les aseguro que fue uno de mis peores momentos como surfer.

Otro surfer me contó otra vez que cayó en otro take off, y que le hundió hasta el fondo. Que intentó tranquilizarse diciéndose así mismo que la ola misma lo sacaría del fondo, pero los segundo pasaban y seguía manteniéndole en el fondo, y no le soltaba, al final, tuvo que empujar con todas sus fuerzas con sus piernas sobre el fondo para nadar hacia la superficie. También fue un mal trago.

 

4º Atrapamientos

Suelen pasar a menudo en olas con poco fondo, donde es mucha cantidad de agua la que recorre la baja. Supongo que muchos saben de que estoy hablando, caes en un fondo de dos cuartas, y cuando intentas sacar la cabeza para respirar no puedes, tu invento se ha enganchado a una roca, tu tabla empieza a golpearte, y tu no puedes salir contra la corriente. Es desesperante, si te dejas llevar por el pánico, desastre. Hay que mantenerse tranquilo, intentar llegar al amarre del pie y soltar la amarradera o el invento, entonces, te verás libre de nuevo. Si te dejas llevar por el pánico, estas perdido.

 

Hay días que te sobreviene el pánico sin razón, el día anterior cogiste el mismo spot, estaba con el mismo tamaño, ayer lucía el Sol, hoy no, ayer el viento era más terral, hoy no, parece un poco más revuelto, y… tienes miedo. Muchas veces no sabemos por qué, igual es un sentido diferente, como si se te encendiera una linterna dentro. Recuerda, superar tus miedos hará que puedas vivir tus sueños. Como los de nuestra redactora Ylenia Ruisoto. Hay una ola que nos aterroriza en nuestro subsconsciente, pero a la vez nos atrae. Les dejo con el sueño de una surfer.

Llegó el día, ese que había marcado en el calendario, el que soñaba desde niña, 2 de septiembre del 2018, Teahupoo mi ola soñada… “no había dormido en toda la noche esperando que sonara ese bendito despertador que me pusuiera puntual ahí, rumbo al aeropuerto”   estaba nerviosa, me recorría un escalofrío por todo el cuerpo ¡Por fín! sentada en mi asiento, todo el mundo me miraba, no dejaba de sonreír, era todo perfecto, tal como lo había soñado. El viaje fue agotador pero me daba igual, solo quería bajar de ese avión y ver el poderío de esa ola que había visto en tantos vídeos, una y otra vez… me solté el cinturón y mi cabeza quería salir corriendo pero mis piernas me fallaban ¿Que me pasaba? mi cuerpo y mi mente iban en direcciones contrarias, me fallaban, estaba temblando, se me nublaba la vista y tenía sudores fríos, me pudo los nervios de tantos sentimientos retenidos, cogí aire y poco a poco me movía  ¡ Vamos! les decía a mis piernas, “allí fuera está el paraíso”.. pisé suelo Tahitíano  y un aire clandestino se colo por mi ropa recorriendo  cada poro de mi piel,  se me caía el cielo de esperar, inevitable casi como respirar, piel con piel, gota a gota, temblando su ausencia,  eso era Teahupoo  “Mi amor clandestino

wipe-out

Allí estaba esperándome,  ufff daba miedo, pero era  mi necesidad”.  Otra vez volvía a temblar, remaba descalza por el miedo, mientras me acercaba y hundía el calor de mi cuerpo en mi amor clandestino, me rozó y me rendí, sostuvimos la mirada, y más me enamoraba, nos sentimos ¡brutal!. Como la sacudída que me dio, no tuvo piedad, me abrazó tan fuerte que partió mi invento.  Ahí es cuando empezó mi pesadilla,  no estaba preparada, caí en su trampa, iba muriendo prisionera,  como me dolió  ese labio y esa caricia que  me empujó velozmente al fondo, tragué mucha agua, me revolcó y me esperaba lo peor, la situación era angustiosa , no podía respirar y no podía ver, tenia Miedo de golpearme, saqué la mano y palpaba todos los posibles peligros, en ese momento un ruido ensordecedor  me levantó bruscamente, no entendía nada, ni donde ni cuando… ¿era un sueño o una pesadilla? esta vez tuve suerte y era un sueño, mi sueño. Me dí cuenta que tengo prevenir y entrenar ejercicios específicos para estos casos  como este vídeo de Kelly Slater.

Nunca puedes desesperar porque el siguiente paso es el Pánico y entonces estarás luchando en vano, serás un juguete entre sus manos y creerme que esta  bestia  no tiene piedad ni entiende de edades, color o sexo, te engulle al mínimo olor de pánico. Durante el proceso del pánico pasamos por diferentes fases, yo pasé todas en mi sueño… tu cerebro percibe peligro y bien sea real o un sueño se enciende la alarma , se activa el sistema nervioso y se prepara para afrontar  “Ese peligro”.

 

Vamos a numerar esas sensaciones de angustia que produce el Pánico.

 

  1. Mareo Esto sucede por la tensión cervical que disminuye el aporte de sangre en la cabeza.
  2. Falta de aire Aumenta el oxígeno en sangre debido a la hiperventilación  (lo contrario a la asfixia).
  3. Palpitaciones Cuando estamos en peligro bien sea real o imaginario, el corazón se acelera y envía más sangre a las zonas implicadas de la reacción de alarma.
  4. Hormigueo, pérdida de sensibilidad y palidez Debido al aumento de sangre en zonas donde es más necesario, dejando el resto con un riego menor.
  5. Dolor, presión en el pecho  Al hiperventilar más de lo necesario y posturas corporales incorrectas, se producen esas irradiaciones en esas zonas.
  6. Sofocos, sudores y escalofríos Al aumentar la temperatura corporal en las zonas vitales, se pone en marcha el enfriamiento de nuestro cuerpo de ahí los escalofríos.
  7. Percibir cosas extrañas Ver Lucecitas”,  eso es porque disminuye el oxígeno en ciertas partes del cerebro y se dilatan más las pupilas.
  8. Cansancio y agotamiento Al tener la musculatura en tensión durante mucho tiempo se produce este agotamiento, que te deja baldado.

 

Esa ansiedad por estar deseándolo tanto tiempo me produjo mi temor, mi pánico y mis síntomas…  esperaré paciente ese pedazo que me toca de tí,  me adentraré en tu mar ignorando tu rencor, ese que te envenena, hace daño y produce Mi pánico”  

El 2 de septiembre del 2018   el equipo RADICAL estará en Teahupoo, pero esta vez preparados cuerpo, mente y alma, y os contaré  CON TODO DETALLE  esta aventura”…..

Pánicos de un Surfer.

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