Pesadillas hechas realidad en Nazaré

Buscas un sueño dificil, porque la desgracia lo persigue. Foto _ Tomané

Llevas días preparando el equipo, la moto de agua, la tabla de Tow in, el chaleco salvavidas, las cuerdas.

Todo está perfecto, el viento, las olas, grandes, gigantes y decenas de periodistas buscan la foto de portada.

¿Por qué lo haces? No lo sabes, nunca sabremos porque ponemos nuestras vidas en peligro. Por qué coger el camino complicado, donde un hilo tenue baila insultando a la dama de la guadaña.

Andrew Cotton casi pierde la vida en esta ola

Esto podría ser la trama de una de las mejores películas de terror. El surfista británico Andrew Cotton coge una ola gigantesca en Nazaré el pasado 17 de diciembre.

Andrew es alcanzado por el espumón gigante de la ola y cae. Unos segundos de angustia después, resurge entre la espuma, pero se encuentra en la zona de impacto.

Otra ola colosal cae sobre el surfista y vuelve a desaparecer, los segundos se hacen minutos, los minutos se convierten en horas.

Su compañero de equipo Hugo Vau, vuela en su moto de agua buscando alguna señal, Andrew aparece otra vez. Hugo frena en seco y Andrew se cuelga de la moto, pero antes de poder acelerar…

Llega otra espuma gigantesca. Esta vez desaparecen los dos, los dos y la moto, los cámaras desde tierra buscan desesperadamente alguna señal que captar, algo que les diga que siguen ahí.

De nuevo los segundos se hacen eternos. Aparece la moto, luego alguien nada, la moto es de nuevo arrastrada. Los surfers llegan a tierra sanos y salvos.

Hugo Vau seleccionado para el XXL

Es increíble que días más tardes, el mismo que llevaba la moto, fuera nominado después de surfear una ola monstruosa en Nazaré.

Billabong XXL, capta el momento en un corto. Una imagen aérea hecha por un dron graba todo el momento.

Pero, mirándolo varias veces, hay alguien que nada en medio del infierno. ¿Un fotógrafo acuático?

El expontaneo es el brasileño Kalani Lattanzi. Después de este día, se le enseñó el video a Hugo. Cuando le mostramos al Kalani nadando entre las olas lo único que salió de su boca fue: “loco Kalani”

¿Quién en su sano juicio entra nadando en Nazaré con olas de 20 metros para sacar imágenes acuáticas?

El mundo está lleno de gente que se cuelga de un puente o se tira de un acantilado, y también de muchos locos que sin saberlo o sin temerlo entran a surfear olas que sobrepasan límites inimaginables.

La venganza de Maya Gabeira

Somos almas diminutas que perseguimos un sueño sin aliento. Todavía está en nuestro recuerdo aquel 28 de octubre del 2013 cuando Maya cae en una ola colosal, rebota en la pared.

Se rompe una pierna, se hunde en las profundidades y se ahoga. Carlos Burle la saca del infierno azul y blanco casi muerta.

Pero Maya, lejos de decirle adiós a las olas, se recupera, saca fuerzas de su esperanza perdida y vuelve a luchar contra sus pesadillas. Esta vez es impresionante.

Nazaré, Portugal, el mejor ring del mundo para luchar con olas gigantes.  Foto _ Tomané

Nazaré, peligrosamente salvaje

Nazaré, cuando la miras sabes que tienes que bailar con ella, no aguantamos las ganas de hacerla nuestra. 

Tus sentidos van pidiendo más, el corazón se acelera, un escalofrío recorre tu cuerpo hasta provocar un grito de placer, queremos probar su aliento para ver a que sabe.

Una trampa que te deja quererla, te sube al cielo y te deja caer. Su venganza empieza cuando se gana tu confianza.

Tomamos ese aire con peligro, en el viaje firmamos su pared sobrepasando la zona de peligro.

Nosotros invertimos y nos divertimos desde su virtud y magnitud, es lo que hay, ella aparece y se convierte en ley.

Un camino de espinas para el que llega tarde, asegúrate de darle las caricias que tenías acumuladas para no caer en su fondo, donde no cabe ni Dios.

Ella usa nuestra alma como una cometa y nosotros morimos de ganas por tenerla. igual después de su cita, aprendemos su nombre.

Nazaré volverá, conduciendo por autopistas sin límites de velocidad, ni límite de altura. Romperá bajo la iglesia del románico.

Y ellos la estarán esperando. No importa si la guadaña se lleva una vida o dos. Nos olvidaremos rápido.

El show debe continuar, los que se van serán reemplazados. ¿Se irán algún día de viejos o en plena fuerza de juventud se la arrebatará la ola de su sueño?

Pesadillas hechas realidad en Nazaré.

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