Kilómetros y kilómetros para escoger sus olas con decisión y dando un espectáculo. Después de cuatro horas Dillon decidió salir a repostar, con un hambre feroz se comió sus tacos preferidos y directo a una preciosa derecha. Unas risas, unas cervezas con los colegas y a cruzar la frontera, vamos de excursión al paraíso.

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