Perdidos en el Atolón Norte de Male

Perdidos en el Atolón Norte de Male

JAILBREAK SURF INN-54

Pedimos prestado un sueño que no estaba inventado

El viaje es lo que te ocurre mientras avanzas por tu propio sueño. Andamos hacia algo que nos apasiona porque el sueño se irá haciendo sólo a medida que lo recorremos.

Llevamos años visualizando nuestro surf trip y sobrepasamos el sueño más allá de lo que imaginamos.

Pedimos prestado un sueño que no estaba inventado, pedimos el atrevimiento de nuestra locura siendo prisioneros de la gloria de nuestras trincheras.

¿EL VIAJE DE TU VIDA?

Nos quemaba la impaciencia, tanto tiempo soñando con Maldivas que nos quedó un tatuaje que no olvidaremos en la vida. Una emoción que tocó nuestro espíritu y enardeció nuestra alma.  No hay nada como la medicina natural, sin prospectos.

Lo visualizamos y nos lanzamos en esta aventura y como consecuencia, probamos de nuestra propia medicina. 

Ya sentados en el avión se nos hizo eterno llegar a Velana Inernational airport de Maldivas, pero el cansancio se iba disipando al ver por la ventanilla ese paraíso, era como estar dentro de una postal, como si su paisaje saliera del marco.

Esperando en la cinta para coger las maletas y

tablas notaba como una respiración en mi cuello, un chico no nos quitaba la vista de encima, me puso nerviosa el caminar con el carrito y pasar frente a el, fue una sensación extraña su forma de mirarnos hasta montar en la furgoneta.

El aire de Maldivas se colaba tibio con olor a curry por la ventana de aquella vieja furgoneta. Doblados como las hojas de un platanero descansamos del viaje en el surf camp.

La noche trancurrió con el trisquido del ventilador de aquella tostadora habitación.  La estancia hay que tenerlo claro porque puedes quedarte en un cuchitril por el mismo precio que otro lugar mas agradable, por eso lo ideal es que alguien te asesore y no lanzarte a la aventura como nosotros.

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A la mañanita nos aventuramos a la playa con las tablas desenvainadas, ir a surfear fue como encontrar una fuente en el desierto, caminando bajo los poros de la isla se cocía a fuego lento la brisa que se instalaba en nuestros pulmones.

Para poder ir a surfear y encontrar un barco tienes que controlar bastante ingles y preguntar mucho, los locales son bastantes colaboradores pero a su vez introvertidos.

Estábamos desesperados, no encontrábamos ni un barco, ni lancha, ni nada que nos pudiera llevar a la ola soñada.

De repente, noté otra vez esa sensación en mi cuello y al girarme me quedé estupefacta, era el chico del aeropuerto, la misma mirada profunda.

Mi miedo, se quitó con su ¿Os puedo ayudar en algo?, Ahí es cuando comenzó el baile de nuestros latidos y el verdadero sueño.

Rumbo al Atalón Norte con Blue Ocean Maldives

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El misterioso chico se llama Dany,  propietario de Blue Ocean Maldives. Nos invitó en su lancha a uno de nuestros sueños, JAILS, una derecha largisíma frente a la isla de Himafushi.

Lo más gracioso es que es canario, nos ayudó a volar sin alas, nos salvó de ser un Surf Trip penoso a ser la mayor satisfacción de nuestras vidas.

Pensamos que lo increíble era esa derecha para nosotros solitos, sin locales, ni turistas, ni agobios pero nos confundimos, otra vez. Lo increíble vino después de surfear.

Nos montamos en la lancha con la intención de ir al cuchitril de Surf Camp que contratamos pero mis sentidos se pusieron en alerta con la sonrisa de Dany, sabía que algo bueno había detrás de ella.

Sólo salió por mi boca Oh, my God!! cuando paró la lancha en mitad de Pasta Point, una izquierda de un resort privado junto a su barco. Ufff , encendió el motor que genera los latidos de aquel sueño.  No nos lo podíamos creer.

Surfboards para Maldivas

Los barcos con los que trabaja Dany son de excelente calidad formado por un equipo de profesionales que atenderán las necesidades de cualquier surfista.

Ya lo creo que sí. Por fin, pudimos tomar una cerveza bien fría, algo prohibido en Maldivas por ser Musulmanes pero en los boatrips y resorts está autorizado la venta y consumo de alcohol.

Y allí nos quedamos con el, a bordo de su barco entendimos que los sueños no suceden, porque si. 

Camarote

Una semana a bordo del barco surfeando olas que ni habíamos apuntado en nuestra agenda, olas de ensueño como Ninjas y Cokes, quizás la derecha mas potente del norte de Male, muy rápida y con una segunda sección tubera que no olvidaremos en la vida.

Pero no solo surfeamos derechas, los últimos días nos llevó a dos preciosas izquierdas, Lohis y Chikens muy rápidas y en una zona privada.

Y el último día lo reservamos para Machines, el Atolón Central, en una derecha muy potente que sin pedirla permiso, nos dejó entrar.

Eso sí, los que soñais con ir a  Maldivas, os aconsejo de hacer el esfurzo y lanzaros a los atolones del sur y la preciosa derecha Bluebowls, no os va a defraudar.

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Nuestros sueños a bordo del  Blue Shark

Blue Ocean Maldives con su extenso conocimiento por Dany y locales de Maldivas forman parte del asesoramiento, seguimiento personal y trato directo con el cliente, es garantía asegurada de que el trip saldrá de lujo, no tendrás ningún problema en saber donde, cuando y como surfearas las cristalinas Maldivas.

No lo dudes y visita Maldivas, elige que atolón quieres visitar, y prueba todos sus picos, bucea sus aguas cristalinas, pesca,  prueba los platos locales, conoce su cultura y siente la amabilidad de su gente.

Vendrás enamorado como vinimos nosotros de un Surf Trip de lujo que seguro, volveremos.

 

 

Guía de surf
La marea radioactiva ha acabado con el Surf

La marea radioactiva ha acabado con el Surf

La radiación de los mares empezó a matarnos lentamente

Tom me enseñaba el juego de quillas cuando alguien gritó: —¡Que viene la bofia!

Y Tom tiró las quillas al suelo y se fue directo hacia la cristalera del bar, rompiéndola en pedazos y saltando al vacío.

En mi cabeza trataba de imaginarme como había quedado Tom tras la caída, estábamos en la segunda planta del Banana.

“¿Habría caído al paseo o se habría estampado contra las mesas de la entrada, o quizás habría cogido el impulso suficiente para llegar a la arena de la playa?”

Sea como fuese, yo me retiré asustado hacia la esquina más concurrida. En ese momento entraban los chicos de azul.

Como ha cambiado todo en sólo dos años. La policía persigue surfers como si fueran delincuentes.

EL-FIN-DEL-SURF

La radiación mató a los peces. Nos convertimos en carne para tiburones

EL APOCALIPSIS DEL SURF

Rebobinemos. ¿Cómo empezó todo? Primero prohibieron baños de más de media hora. Fue en el Pacífico, pero se extendió al resto de Océanos. No sabíamos las consecuencias del desastre de Fukushima, pero los datos que se empezaron a recoger 10 años después eran muy alarmantes.

Los bañistas, y más especialmente los surfistas, era como si estuvieran expuestos a una lluvia ácida después de un ataque nuclear. Se nos caía la piel y el pelo. Al principio la comunidad surfera se lanzó a las calles de todo el mundo a protestar, las manifestaciones que empezaron pacíficas se fueron convirtiendo en muy violentas.

En USA sacaron una ley en la que prohibía la práctica del surf.  Se cerraron fábricas de neoprenos, de tablas de surf.  Y se perseguía a los surfers como si fueran traficantes de drogas.

Paralelamente, apareció la resistencia, un grupo de inconformistas que dedicaron su esfuerzo y talento para que pudiéramos seguir surfeando. Inventaron un traje parecido al neopreno que te protegía en parte de los residuos radioactivas y podías tener sesiones seguras de al menos 1 hora.

Se habló con los gobiernos, pero no accedieron, mejor prohibir el surf, era más barato, y perseguir al delincuente, antes que controlar la industria.

Ahora, los surfers sólo pueden optar a un baño de una hora en piscinas de olas artificiales, y según en que país estés, ni eso. Así que vamos a surfear a áreas remotas, donde no te encuentres a ningún agente de “la ley” detrás de ti.

Pero se ha vuelto sumamente complicado conseguir tablas de surf, quillas, amarraderas, antideslizantes o una simple pastilla de cera.

En el lugar donde vivo, hay una ruta que seguimos para trapichear, casi siempre de noche. En la oscuridad es fácil comprar en el mercado negro. Y hay lugares de culto para los surfers donde tomamos cervezas, cenamos, desayunamos y mercadeamos con utensilios prohibidos.

Aquella noche Tom y yo tratábamos de cerrar un intercambio de quillas.

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Nos convertimos en zombis entre las olas

LA RUTA DEL MERCADO NEGRO DEL SURF

Esta es la información que compartimos los proscritos. Si estas leyendo estas líneas, es porque te encanta deslizarte por las olas.

Lugares y tipo de mercancía que puedes conseguir en cada sitio. Cada lugar está con un link para que puedas encontrarlos. Recuerda que esta información es confidencial y sólo puedes pasarla de surfer a surfer.

Entre los sobres energéticos pueden colarte pastillas de wax

SECRETO DEL SURF

Es un sitio fantástico para ir a desayunar, tiene una carta variada de fruta y helados, pero si quieres comprar una pastilla de WAX, preguntas por Lucía. Y si está, le pides helado doble de coco. Al pedirle doble, quiere decir que viene con un trozo de wax de coco dentro del helado. EL precio por este es de 45 €. No pidas fresa ni otro sabor, porque ya sólo se trafica con la cera blanca, es la más fácil de colocar.

Recuerda, el trozo de wax estará cubierto de helado. Trata de metértelo en la boca y de ahí discretamente con una servilleta al bolsillo.

Pasteleria en Corralejo

En la bandeja de la camarera va camuflado el astrodeck

NEW BAKERY

Mientras vez en su super screen videos de surf una y otra vez, puedes pedirte una de sus tartas hechas caseras. O magdalenas. Cuando la pidas usa las palabras claves siguientes:

Si quieres un peine para peinar la tabla, pide queque casero “rugoso”. Tienes que añadir rugosa para que entiendan que necesitas el peine.

También aquí puedes obtener algún astrodeck, tendrías que pedir tarta especial grande “enroscada”. Esa es la palabra clave. El astrodeck vendrá camuflado con la bandeja de la tarta. Salen saladitas, pero vale la pena. Tendrás un antideslizante de primera calidad. Recuerda no abrir la tarta hasta que llegues a tu casa.

Chill Out el surf bar de Cprralejo

Chill Out, lugar perfecto para intercambiar surf-gear, también para una cervecita fría

CHILL OUT

Aquí puedes obtener casi de todo, hay unos días a la semana que sirven comida gratis, esos son los días claves. Y la palabra clave para usar es “rosca chapa”. Pero nunca vas a saber que te pueden dar, según la oferta o la demanda pueden traerte camuflado de todo, desde llaves para quillas hasta una licra para ponerte debajo del traje especial antiradioactivo.

Conseguir el traje radioactivo o tablas de surf es lo más complicado. Se tiene que hacer el pedido en el siguiente local, y se tiene que usar una formula química para pedirlo.

En THE BABELS, recuerda apuntar tu fórmula en la servilleta y entregársela al barman

EL BABELS

Aquí pides por encargo. Sólo por encargo. Sólo puedes pedir Tablas de surf o trajes antiradiación. Tienes que usar una formula. Las paredes del local están llenas de ellas, ellas te ayudan a tu elección, escribe tu fórmula en la servilleta y te devolverán una copa con el lugar y hora de entrega. Aquí el traje antiradiación está por los 3.500 euros. Las tablas de surf no bajan de los 1.200€

Si no sabes usar las fórmulas, pide una carta verde. Te traerán una con el código.

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Este grupo de personas encantadoras es el mayor grupo de traficantes de pastillas de cera de la ciudad

SURFRIDERS SURF RESTAURANT

Aquí sólo se trapichea. Casi todos los clientes son surfers, y es un área muy cerca al cuartel de la benemérita. Así que no se trafica en este lugar, pero te informan de olas, vientos, y sitios donde puedes conseguir lo que necesitas. Habla con precaución. El local tiene luces actínicas y si vez a alguien que se le marca una P en la espalda es que es de la secreta.

Tom Saltó por esas cristaleras del fondo, directo a la playa

El BANANA

Este es el lugar perfecto para intercambio. Es un local que una segunda planta, tiene algunos reservados, y si la poli se acerca al lugar te avisan desde la entrada poniéndote un trozo de la famosa película Point break, el trozo es cuando le ponen las esposas a Bhodi. Cualquier otro cacho tiene otro significado.

Por ejemplo si te pasan el trozo en el que le cortan con una navaja el leash al prota, es que hoy se trafica con inventos, si aparece la imagen del vuelo libre en el que aparecen unas aletas, ese día se trafica bodyboard.

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EL TEQUILA

Este lugar se usa como seguridad para El Banana, es desde este sitio donde te avisan si aparecen los maderos. En esta esquina fue donde cayó Tom aquella noche, dejando la avenida llena de cristales rotos y algunas gotas de sangre.

El último lugar para conseguir alguna cosita para surfear es el:

BUENA ONDA.

Se suele usar sólo cuando ponen música en vivo. Se llena el garito y es una oportunidad única para intercambiar utensilios. El resto de los días, es un lugar perfecto para ver vídeos de Surf. Aprovechalo porque parece que van a por todas y nos quieren quitar hasta eso. Los vídeos de surf y las fotos.

Cuando bajé, sólo había un puñado de cristales esparcidos y algunas gotas de sangre. Tom había logrado escapar. No podía saber si en buenas condiciones de salud. Eso sí, me estaba contando que todo era una patraña. No había ninguna radiación en las aguas o no ninguna que fuera especialmente grave para los surfers.

Que llevaba 2 años surfeando como lo hacíamos antes y no le había pasado nada. Las marcas de surf querían dejar de gastar tanto dinero en surfers profesionales. Sin circuito profesional, se ahorrarían un buen dinero que podrían destinar a lo que les estaba dando muchos beneficios, la ropa. Y así poder ser más competitivo contra marcas que tradicionalmente no eran surferas.

También para favorecer el avance de las piscinas artificiales de olas. Es un gran negocio tener la ola al lado de la tienda de surf, del bar, del restaurante, de la escuela. Se estaban convirtiendo en focos de negocios muy fructíferos.

Como siempre, los medios de comunicación bailan al son de las multinacionales. Que compran a nuestros políticos, nuestras libertades y nuestras vidas.

A partir de aquel día la resistencia empezaba a formar un nuevo movimiento, una revolución de Surf que en unos pocos años devolvería el esplendor de los 80. Pero eso es otra historia que les contaré en otro momento.

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Guía de surf
Los amantes surfistas

Los amantes surfistas

Un amigo muy nervioso

Pablo entró con el pelo revuelto, nervioso e inquieto, y escrutaba ansioso cada rincón del local. Hasta que me vio, con los pies cruzados encima de una de las zonas chill out del garito. Con mi jarra de cerveza en una mano y mi móvil en la otra.

Entonces vino directo a mí.

  • ¡Chacho, chacho! Gritaba nervioso.

Y corrió a sentarse a mi lado.

  • Les vi, esta mañana les vi.
  • ¿En serio tío, los vistes?
  • Si, tío, se que no debía haber ido, que estaba grande para ir sólo pero fui y me tiré, con mi 7 pies, ese que me hizo Charly hace poquito. Tenía ganas de probarla y sabía que pocos me iban a acompañar, así que fui sólo. Y todo iba bien, había bajado ya 3 “olotas”, la tabla reaccionaba bien.
Chill out Surf bar Corralejo

Yo estaba en el Chill Out cuando Pablo entró corriendo.

En ese momento, Pablo parecía ya más relajado. Pero se notaba que el tono de su voz era nervioso.

  • Al grano, ¿les vistes?
  • Si, tío. No había nadie y venía una pared de dos metrazos. Tenía una pinta increíble, parecía la ola del baño. Y justo cuando me giré apareció él. Me hizo frenar de golpe. Lo tenía a la misma distancia que te tengo a ti ahora. ¿Y sabes qué? Me habló, tío, me habló. Se me pusieron los pelos de punta. Me dijo que tuviera cuidado con esa ola que parecía buena pero que venía retorcida.
  • Tío, esto es nuevo, ¿te habló? Nunca antes habían hablado con nadie.
  • Sí, pero eso no es todo. La bajé recto, y cuando remontaba, apareció ella. Parecía tan real. Me miró y me dijo: Hiciste lo correcto, esa ola venía envenenada.
  • Entonces miré a la playa y llegaba otro coche lleno de surfers, y volví a mirar al pico y ya no estaban. Habían desaparecido.
Banana surf bar Corralejo

La ruta del Surf pasaba por El Banana

Crónica de un amor anunciado

Todas las leyendas son historias basadas en hechos reales, esta es una de esas leyendas urbanas que van de boca en boca en un pueblo pesquero, donde los jóvenes vienen a surfear desde países muy lejanos.

Iván, era uno de esos chicos que destacaba, no sabría decirles cuanto tiempo llevaba en el pueblo, me lo presentó un colega cuando desayunábamos en una cafetería surfera, un lugar especial al que vamos todos los surfers por la mañana, donde te sirven copiosos desayunos de frutas y cereales, es muy emblemático, sobre todo por su nombre, Secreto del Sur. Es un poco paradójico porque la cafetería está en el Norte de la isla.

Iván hace que las chicas se vuelvan cuando pasa con su tabla bajo el brazo. Pero no era un surfer de postureo, en el agua sabía donde ponía la tabla.

Corralejo es una villa surfera por excelencia. Aunque te puede confundir un poco sus centros comerciales llenos de tiendas Zara, Timberland, Springfield…

El verdadero espíritu se respira en sus calles y en sus playas con coches llenos de tablas de surf sobre sus bacas. Y aunque parece que estén escondidos, hay más de cincuenta locales de surf, donde te encuentras un ambiente único e inigualable. Es como una ruta de surfers, donde se respira mar, olas y surfing, mucho surfing.

aprendiendo a surfear en Corralejo

Nayra venía cada año a una surf school diferente

Nayra e Iván, las dos partes de una naranja

La primera vez que ví a Nayra fue en la playa, estaba dando clases de surf, y tuvo un pequeño accidente contra mi tabla. Nada grave pero quedamos en encontrarnos en Corralejo Surf School, una de las mejores escuelas de surf de la isla. Allí, estaba ella, esperándome en el hall del Surfing Colors, las instalaciones de la escuela están dentro de este hotel, un hotel exclusivo para surfers, que además de ser  un hotel ambientado al 100% en surf,  sirven unos desayunos alucinantes.

Se levantó del sillón desde que me vio, y de pie parecía todavía mucho más guapa. Cuando estaba surfeando me pareció especial, apenas sabía ponerse de pie, pero era de esas chicas que llaman la atención, ustedes me entienden.

Me pidió perdón una vez más, sus perdones parecían palabras celestiales. Yo trataba de quitarme de encima lo nervioso que me ponía su presencia haciendo un chiste y mirando para otro lado que no fuesen sus grandes y bonitos ojos azules.

La tabla dañada fue a parar al taller de Charly y ella y yo quedamos para que me invitara a un café en el Bakery, otro de esos lugares encantadores donde puedes tomarte un café y un trozo de tarta exquisito hecho por los cocineros del local. Además tienen una pantalla enorme donde te ponen vídeos de surf todo el rato. Me encanta ese sitio por su tranquilidad, su limpieza, su orden, su decoración que lo hacen único y porque es el lugar perfecto para invitar a una chica o a un chico a tomarse un café en una primera cita.

Conocí un poco a la chica que me arrolló con su tabla y sus encantos. Y después de esa cita se esfumó como las golondrinas en invierno.

Point break surf school

Point Break, uno de las escuelas que visitó Nayra en sus viajes

Había pasado por mi vida como un destello fugaz y desapareció casi ocupando un recóndito lugar en mi memoria.

Tuve que esperar al verano siguiente, cuando estás haciendo una típica ronda nocturna por esos garitos de surfers para surfers. Siempre solemos empezar en el Chill out, donde Pablo apareció aquel día a contarme la historia de los amantes surfistas aparecidos en su ola. Aquella noche estaba Iván jugando a los dardos y ella entró por la puerta directo a la barra. Creo que sus miradas se cruzaron un instante y todos lo sentimos, por lo menos a  mí me pareció que todos nos fijamos en las chispas que saltaron en ese momento.

Pero ella entró y salió con las mismas, preguntó algo al barman y se fue. Luego seguimos la ruta de bares de surf, Buena Onda, a pie de playa, en una pequeña callejuela donde a veces ponen música en vivo. Otro de esos típicos sitios donde se respira Surf por los cuatro costados. Cuando llegué, Nayra estaba ya sentada en una mesa con unas amigas. La saludé, me pedí una caña y apareció Iván, de nuevo esas miradas que hacen daño entre ellos. Y la historia se repitió en El Tequila, y en el Banana. Ellos se miraban fugazmente, pero nadie les presentaba.

Una semana más tarde, en la misma playa donde tuve el accidente con Nayra me la volví a encontrar, entonces ya surfeaba mejor y me saludó en cuanto me vio remontar al pico. Hablamos un rato y me dijo que esta vez aprendía con la escuela de Ineika. Que viene cada año y que le gusta cambiar de monitores, así, según ella, vas aprendiendo lo mejor de cada escuela y avanzas más rápido.

De cada escuela aprendes cosas diferentes, y sobretodo, lo más importante para ella, conocer nuevas historias de gentes de muchos lugares. Ya no es sólo el hecho de aprender a surfear, es el hecho de aprender de muchas personas. Nayra me contó que era periodista y por esa razón le gustaba alojarse en sitios diferentes, aprender en escuelas distintas..

El verano fue pasando y a Nayra me la encontraba de vez en cuando. A veces comprando un leash en la tienda Protest o alquilando una tabla de surf en Paradise.

Llegó septiembre y desapareció otra vez. Pero a mediados de diciembre la volví a ver en el Citrus, un restaurante donde te hacen unos arroces espectaculares y donde hay SURF en cada rincón. Esta vez vino a dar un curso con la escuela de Oneill. Vino sola, porque otras veces venía con alguna amiga. Y fue en el Citrus donde apareció Iván y el cruce de miradas ya era escandaloso y rozaba la estupidez.

Babel surf bar

En el interior del Babel los ví besarse por primera vez.

¿A qué estaban esperando estos dos? Se les notaba a la legua, dos años cruzando nada más que miradas. Nayra cada vez tardaba menos en volver a la isla e Iván parecía perdido buscándola por todos los rincones.

Hablabas con él y tenía esa mirada perdida en el horizonte, como esperando que Nayra apareciera por una esquina, de súbito.

No volví a saber de Iván y de Nayra durante una temporada, desaparecieron los dos.

Preguntaba por Iván a los colegas y me decían que estaba de viaje. Maldivas me dijo alguno.  Y un día, que decidí ir al Babels a jugar con Pablo un ajedrez, los encontré a los dos, en el interior del local, con esos tonos rojizos, entre paredes pintadas de fórmulas secretas y esa música que te transporta a un lugar de encantamientos y brujas. Y ellos, enroscados en un profundo beso.

Vaya, ya era hora, pensé para mis adentros.

The perfect wave travel

Hicieron un viaje con la agencia The perfect Wave para encontrar olas perfectas

Unos días más tardes me contaron su historia, coincidieron en un viaje por Maldivas. El viaje según ellos fue increíble, no les faltó nada, ni el amor que se enrolló en sus almas para siempre. Creo recordar que el paquete se lo preparó una agencia especializada en viajes de Surf. Se pasaron días recomendándola a todo el mundo. Creo que se llamaba la ola perfecta o algo así. Perfectwavetravel. Acabo de recordarlo.

Los siguientes años se hicieron monótonos verlos con tanto beso y tanto abrazo, surfeando al alba y al atardecer, siempre juntos. Nayra se vino a vivir a la isla. Y creo que era la pareja más perfecta que he conocido nunca. A todos nos encantaba verlos juntos.

Pero algo se rompió en la relación, aparecían solos, cada uno por su lado en los locales de moda. Ya no surfeaban juntos, y cuando se cruzaban en algún sitio, aquellas miradas de atracción, se habían convertido en tristeza.

Una mañana, alguien los vio juntos otra vez, entrando en el mar a surfear como siempre. Y simplemente desaparecieron, no se les volvió a ver jamás.

Las lenguas del pueblo dicen que se ahogaron juntos porque alguno tenía una enfermedad terminal, otros dicen que ella no se podía quedar embarazada y decidieron suicidarse.  La verdad que hay muchas teorías al respecto. Pero de vez en cuando, alguien  los ve en el pico, a uno, o a los dos. Pero que te hablen, eso sólo le pasó a mi nervioso amigo Pablo.

Como todas las leyendas urbanas, tiene algo de verdad y mucho de mentira. Si algún día vienes a Corralejo y pasas por alguno de sus locales de surf puede que algún surfer local te cuente la leyenda de los amantes surfistas. Y te la contará de tal forma que vivirás la historia como si estuvieras leyendo un libro.

Guía de surf
Soy del mar, del viento, de las olas

Soy del mar, del viento, de las olas

HISTORIAS RADICALES

¿Alguna vez has creído que estabas a punto de ahogarte, que te aprieta el pecho y parece que va a implosionar si no capturas una molécula de oxígeno?

Las olas eran impresionantes ese día, tamaño mediano, Sol radiante, aguas turquesas y vientos suaves off shore.

Los días perfects son como un regalo de Dios. Está todo tan bien colocado. Como cae el labio de la ola, tan altivo, tan sereno.

Esos días entras con prisas, no sueles quedarte a mirar cuantas olas trae la serie, ni si entra alguna serie descolocada. Sólo quieres ponerte el neopreno y nadar hacia ellas.

Yo suelo ser bastante descuidado con mi equipo de Surf. No cambio la amarradera hasta que se parte, no suelo endulzar el wetsuit, y a veces hasta dejo la tabla al Sol durante horas.

Esto me ha dado algún sustito alguna que otra vez.

El caerte dentro de un tubo y que el velcro de la amarradera esté tan desgastado que pierdas la tabla.

Si es un día pequeño o estás en olas de playa, casi no hay problema, pero si las piedras están cerca o las olas son grandes, puedes encontrarte de repente en medio de un infierno.

Incluso en esos días que todo parece un cuadro, los accidentes pasan. Y cuando pasan, pasan cuando menos lo esperas.

Wipe out

Entonces el labio me lanzó hacia el vacío. Foto _ MAGT

¿Tienen almas las olas?

Esta es la historia de uno de esos días con olas tan perfectas que nunca pensé que iba a perder el conocimiento,  y que no recordaría como llegué a la orilla.

Aunque ella, estaba allí. Estuvo sólo un instante, y sólo me respondió a una pregunta, luego se fue para siempre.

Ya llevaba más de media hora cogiendo olas perfectas. Eran derechas, iba a contramano todo el rato. Tamañito mediano, olas con fuerza, tubos poderosos.

La marea era la adecuada, marea llena. Pero estaba ya bajando desde hacía casi una hora, y este pico, por muy perfecto que estuviera ese día, cuanto más bajaba la marea, menos fondo y más recogía.

Y no te das cuenta porque estás disfrutando de cada take off, pero cada vez es más vertical y sientes la gravedad cuando caes súbitamente al bottom de la ola.

Pero está todo controlado, al final rectificas agarrando canto y para dentro, otro tubo más.

No me dejaba salir, la corriente me llevaba al pico una y otra vez.

El alma de las olas tiene vida

Hasta que te caes de cabeza. El labio te lanza con fuerza hacia delante y sales despedido.

Normalmente cierras los ojos en una caída. Sientes como caes al vacío y luego, como la ola te chupa hacia arriba, y acto seguido te empuja hacia el fondo del arrecife.

Y tocas con la cadera en el fondo, y luego notas como vuelve a sacarte hacia arriba y buscas desesperado esa bocanada de aire.

Pero vuelve a chuparte hacia abajo y das vueltas de carnero, dos, tres, pierdes la cuenta, y te quedas sin aire. Pero siempre, todo vuelve a la calma. Y al final, sin saber como, abres la boca y muerdes el aire.

Esta vez, después de esa bocanada, estaba magullado, mi tabla había desaparecido y una corriente extraña me llevaba alocadamente hacia el punto de impacto, y una serie estaba a punto de caer sobre mi cabeza.

Y por un momento me pareció la más grande del día. Cogí aire y me sumergí, pero mis pies tocaron fondo enseguida. Lo sabía, iba a darme una buena tunda.

Una docena de vueltas, paseo por el fondo y de nuevo me hallaba donde el principio. La corriente me puso otra vez en el mismo lugar, en el punto de impacto. Y ya no tenía fuerzas para seguir luchando.

Sólo recuerdo que algo o alguien me cogía del brazo y tiraba de mí. Luego, hay un tiempo que mi mente no recuerda.

Cuando abrí los ojos estaba ahí, mirando el horizonte. El viento jugueteaba entre sus cabellos rubios. Mi tabla estaba a mi lado, intacta. Yo sentado sobre la arena.

¿Quién era esa chica?, ¿me había salvado ella la vida?

Entonces se giró hacia mí y me dedicó una sonrisa, y mi mirada se perdió en la profundidad de sus ojos azules turquesa.

  • ¿De donde eres?
  • Soy del mar, del viento, de las olas.
El alma es una mujer

El alma de la ola se convierte en lo que tu subconsciente desea. Para mí era esa chica.

La vida es un misterio, esta historia fue un sueño

Y señaló al horizonte. Las olas seguían perfectas, el Sol seguía radiante. Me volví a mirarla y había desaparecido.

Soy del mar, del viento, de las olas. Esa frase se me quedó grabada para siempre.

Los surfers perdemos el tiempo buscando una ola perfecta. Yo daría mi vida por ver de nuevo a la dama que me salvó aquel día.

¿Será que las olas tienen alma y se personifican en algo que buscas constantemente?

Es ridículo pensar que las olas tengan alma. Y más que ese alma tenga forma de mujer.

Fue sólo un sueño. Tan real que cuando desperté de él recordaba todo lo acontecido,  la belleza de la chica, su cuerpo, su pelo sus ojos turquesas, como caminamos sobre la arena mientras las olas rompían al fondo.

Guía de surf
¿Hay ángeles en las olas?

¿Hay ángeles en las olas?

Nubes en el horizonte

El día estaba perfecto, la derecha corría limpia, el viento soplaba suave off shore, sólo se veían algunas nubes negras en el horizonte. Fotografías _ José V. Glez / Fanfi Shop

 

Historias Radicales.

(Los ángeles de las olas)

Puedes creer o no, lo que te cuento me pasó de verdad. Ellos o ellas están ahí, velando por todos.

Estaba mediano pero petado de gente, las olas rompían de derecha. Me entraron los nervios de siempre, esa ansiedad que recorre tu cuerpo cuando llegas al pico y ves olas perfect.

Me echaba para atrás un poco la gente y que no era la marea perfecta, poco fondo y siempre en mi mente la roquita esa que está más a flor de agua.

Y esas nubes negras que pintaban de gris el horizonte y que rugían de vez en cuando, pero por el momento, el Sol brilla.

Entras y pillas tu primera ola, un rentry, un floater y a remontar, sonrisa de lado a lado, y cuando llegas al pico algo ha cambiado.

Hay menos gente, el mar se mueve de forma extraña, el viento ya no es terral y el Sol ha dejado de brillar.

Viene una serie más grande de lo normal, empiezas a sentirte intranquilo. Ya sólo estoy yo y alguno más despistado a cincuenta metros de mí.

Igual todo cambia de nuevo, pienso, y vuelve a salir el Sol, con la luz de Lorenzo todo se ve distinto.

Y de repente, el mar cambia. El viento sopla distinto, se mueven las olas de otra manera, el Sol se esconde.

 

La tormenta llegó de repente

Todo cambia de repente

 

Vuelve a brillar el Sol, por esta razón sigo dentro, pero esta vez no dura mucho, y el viento ya no sopla desde tierra, las olas vienen más desordenadas.

La nubes empiezan a cubrirlo todo. Caen gotas de lluvia, el viento arrecia, y ya sólo quedo yo en la mar.

Cojo una ola y me deja hacer un par de giros, no quiero irme ya. Acabo de entrar, quiero otra más, aunque las condiciones cambien.

Remonto de nuevo al pico. Y entonces, las veo romper, mar adentro, grandes espumas blancas. Desaparecen y crecen delante mía. Empiezo a remar con fuerza.

Pero la primera ola rompe en mis narices, tengo que hundirme con fuerza, no la llego a pasar del todo, me arrastra hacia atrás, pero logro subir de nuevo.

La primera la pasé por los pelos, pero las siguientes eran tan grandes que no había salida

 

Gigante

Olas gigantescas como edificios

Nada se parece a cuando llegué. El mar está demasiado revuelto. Y pasé con muchos apuros esa última ola. Miré a tierra. Parece que está tan lejos la orilla.

Vuelvo a mirar al horizonte, muros de agua se vienen hacia mí. No hay salida. Los nervios están haciendo que consuma mis energías.

Y entonces llega esa montaña de agua gris, que parece cemento e intentas pasarla por debajo, pero es tan grande que te tira de nuevo hacia atrás, caes desde la cresta.

Empiezas a dar vueltas, intentaba buscar una salida, no sabía donde estaba la superficie, todo era negro, ya no me queda aliento. Voy a ahogarme.

Sólo un pescador me miraba atónito. Y yo, perdido buscando entre las espumas de las olas.

 

Despues de salir rescatado

Los ángeles corretean entre las espumas

Ya no hay agua y caigo en el vacío súbitamente. Cuando toco suelo es algo parecido al algodón pero más húmedo. Se mueven miles de burbujas de un lado a otro.

Miro a mi alrededor, arriba y abajo, es como un túnel, o como una burbuja de aire. Dos seres, ¿quizás ángeles?, discuten delante mía sobre cuando echarme fuera de la burbuja.

  • ¿Estoy muerto o esto es una especie de alucinación? Pregunté en voz alta.
  • Eres el primero que nos ve. No hubo elección, las olas han crecido demasiado rápido y tú no deberías estar ahí. Te empeñaste en ir a por otra. Sin nosotros morirían muchos antes del tiempo escrito y estipulado. Dijo uno de los seres.
  • Ahora, es el momento. Gritó el otro.

Me cogieron por los brazos y me empujaron con fuerza fuera del túnel o de la burbuja. Todo fue tan rápido. Coge aire, fueron sus últimas palabras. Y me sumergí de nuevo en el revuelto de espumas blancas.

Mis pies tocaron la arena de la playa y me pude poner de pié. Miré a las olas otra vez. Observé las espumas. Sólo un pescador y yo permanecíamos en la costa.

Epílogo

Cuando voy de copas con los colegas cuento la historia, me da igual que me crean o no. Ellos, están ahí. Con un par de copas en las venas, me suelto y hablo por los codos.

Los colegas ya me han puesto mote, “el delirante”, pero yo sé que aquello pasó de verdad.

Muchas veces recuerdo aquella vez que caí de cabeza con dos palmas de agua y no toqué de milagro el fondo, o las quillas que me rozaron la cabeza, o el choque con otro surfer en medio de un tubo.

Enseguida atas cabos y te das cuenta que muchas más cosas deberían pasar y no suceden. Algo, o alguien está ahí. Evitando accidentes diarios.

Por más que intento recordar como eran aquellos seres, no lo logro. Es como si perdiera en mi memoria aquel archivo con sus caras. ¿Serán ángeles de la guarda?

Guía de surf
¿Es el Surf una enfermedad?

¿Es el Surf una enfermedad?

redusurfing

El cartel era grande y vistoso, todo con colores fosforitos, como los que se llevaban en los 80. ¿Quieres dejar de sufrir los síntomas del surf? Remedio infalible.

Ayer compré una medicina nueva. Fue en una farmacia que tiene su puerta junto a una tienda de surf. Fui a comprar una pastilla de cera y estaba el cartel ahí, llamativo, llamándome a gritos. Además, ya había un par de personas leyéndolo. Y cuando me di cuenta ya éramos más de diez. ¿Estamos todos contagiados con un nuevo virus? – Pensé

Ese día no entré. Me daba vergüenza, tanta gente mirando el expositor. Esperé a que estuviera de guardia y fui a última hora, justo antes de que cerrara.

  • ¿Desea algo?
  • Si, es sólo por curiosidad. Eso que tienes en el cartel de ahí afuera para quitar la adicción al surf. ¿Funciona?
  • ¿Quieres dejar de surfear?
  • No, por supuesto que no.
  • Te lo pregunto porque quienes compran las píldoras suelen ser las novias de los surfistas o las madres.
  • Dame una caja.

La cajita era bastante normal, típica de un medicamento, ni muy grande ni muy pequeña, eso sí, en un lateral llevaba escrito: Lea atentamente el prospecto antes de usar su contenido.

La marca del producto era redusurfing, y seguido; amortigua los efectos del enganche a las olas.

  • ¡Toma ya!, algún científico loco ha averiguado que el Surf engancha.

Bueno, en principio se abre como todas las cajitas de la farmacia, y dentro había tres hojitas de esas llenas con píldoras y rodeándolas, el prospecto.

Medicina para surfistas

A ver, les escribo lo que pone.

REDUSURFING

Formula magistral del doctor Slatfanparki, para la disminución progresiva de los efectos dañinos de la adicción a surfear olas del océano.

COMPOSICION POR CAPSULA

Acido abstinencico……………………………. 45 mg

Acido deshinibidor……………………………. 265mg

Adormilante natural…………………………. 120mg

INDICACIONES

REDUSURFING actua en: Síndrome del surfista intenso, enganche enérgico a las olas, euforia del tubo verde y perfecto, sobredosis de rentrys, busca compulsiva del aéreo perfecto, insomnio prealerta de swell perfecto, síndrome de olas grandes, secuelas de sesiones épicas en tubos gigantes (especial para surfistas que hayan surfeado Pipeline, Teahupoo u olas similares de extrema violencia, El Quemao, The Box, Shipstern, etc…), meláncolia por no salir del tubo o tristeza de la tabla partida.

 

POSOLOGIA.

Según prescripción facultativa. (¿Se imaginan yendo al médico y contarle que estamos enganchados al SURF?). Aconsejamos dos capsulas al día, en casos extremos de ansiedad puede duplicarse la toma e incluso tomarse 6 píldoras al día.

CONTRAINDICACIONES. 

Tomar sólo si se padece uno de los siguientes síntomas o algunos de ellos a la vez o todos al mismo tiempo.

  1. Se tiene un especial cuidado con la tabla de surf, llegando al extremo de hacerle un hueco en la cama durante la noche.
  2. Dejas de asistir a clase o al trabajo porque las olas son buenas.
  3. Dejas a tu novia plantada por irte a surfear el día de su cumpleaños.
  4. Insomnio durante las noches previas a la llegada de una borrasca con alto periodo y vientos suaves offshore.
  5. Insomnio durante las noches, incluso a sabiendas que mañana no hay un buen parte de olas, pero que con mal viento se puede practicar aéreos brutales.
  6. Todo tu vestuario es sólo y exclusivamente de marcas surferas.
  7. Sólo hablas de surf el 90% del día.
  8. Tienes la estantería llena de videos y revistas de surf, y cuando llegas de surfear te tiras al sofá a seguir viendo surf o leyendo surf.
  9. Pasas las noches en vela pegado al ordenador viendo una prueba en directo del mundial de surf al otro lado del globo terráqueo.
  10. Creer compulsivamente que el surf es más que un deporte y sentirse por encima del resto de los mortales que no saben de surf. Anteponer el surf a cualquier otra doctrina religiosa, moral, ética…

TOXICIDAD E INCOMPATIBILIDADES

Este compuesto es compatible con cualquier medicamento, no se conocen contraindicaciones al fármaco. Sin efectos colaterales, en caso de sobredosis, dejar al paciente dormir durante dos días.

NO USAR bajo ningún concepto si:

  1. Usas el surf para buscar un ligue.
  2. Solo te vistes con ropa surfera para fardar delante de las chicas o los colegas.
  3. Te compras una tabla de surf para pasearla y que te vean con ella.
  4. Hablas de surf porque está de moda, pero no sabes nadar.
  5. Crees que el Surf es un detergente para lavar la ropa y que es lo más. Principalmente no confundir la adicción a los polvos de lavar con la de las olas del mar.
  6. Has montado un negocio relacionado con el surf, solo para ganar dinero.
  7. Te da igual que el viento sople de aquí o de allá.
  8. Crees que coger olas es ir al mar con una bolsa y llenarla de agua.

 

PRESENTACION

Envase de 60 cápsulas. (Esto es lo más normal del prospecto).

Con receta médica. (¿A ver que médico te receta esto?)

Mantener fuera del alcance y de la vista de los niños.

 

Y esto es todo, así que tened cuidado con vuestras madres o amigas intimas, porque disolver las pildoritas en un vaso de agua no es muy difícil.

Guía de surf