Las sirenas llevan tabla de surf y arena en los pies

Las sirenas llevan tabla de surf y arena en los pies

sirena buceando

Ella es como la lluvia que cae lento sobre la piel mojada, un fenómeno natural, bonita y salada. Foto _Pablo Prieto.

¿NO LA HAS VISTO NUNCA? YO HASTA SUEÑO CON ELLA.

Con los pies llenos de arena y el corazón bombeando a mil por hora consigo salir del mejor baño de mi vida, los ojos todavía me escuecen y me siento tan cansado que hasta me cuesta respirar.

Hace frio así que intento llegar a la furgoneta lo antes posible, necesito quitarme el neopreno, cambiarme y tomarme una cerveza. Miro el reloj y .– Joder, se me ha vuelto a hacer tarde.

Siempre me pasa lo mismo, nunca consigo salir pronto del agua cuando me voy a surfear, parece que el tiempo se para y más cuando está ella, mi sirena, tan bonita y tan eterna.

Llego al Chill out, veo a los chicos en la mesa de la esquina del bar, y entre risas me dicen la frase de siempre:

– Hector, contigo no se puede quedar a una hora exacta.

  Sonrío y asiento.

– Chicos, hoy la he vuelto a ver.

El grupo empieza a aplaudir y silbar, todo el bar se gira y brindamos, brindamos porque solo la veo cuando el Mar prepara un buen manto de olas para dejarla bailar, y que bien baila las olas cuando cae el sol y para un poco el viento.

Ella rozando con sus dedos el mar y dejándose llevar.

UNA CERVEZA CON LOS AMIGOS SABE A DÍA PERFECTO.

Seguimos a lo nuestro. Hablamos de las previsiones que están por llegar y de las playas que vamos a invadir cuando suba un poco más la fuerza, hablamos de la cometa nueva que se compró Javi y de las aletas dafine que quiere comprarse Adrián. De fondo suena Monster de Mumford and sons.

 

Hablamos de trabajo, de olas, de los viajes que tenemos en mente, y por suerte o por desgracia, organizando lo poco que queda de verano.  Ya es agosto y hace dos días era Navidad.

Pedimos otra ronda de cervezas, esta vez brindamos por las olas y por seguir haciendo lo que nos gusta.

UNA DOSIS EXTRA DE CAFEINA EN VENA NUNCA VIENE MAL.

 

8:30h de la mañana y ya estoy en la mesa de mi oficina, hoy tenemos varias ventas programadas, así que me espera un día duro. ¿Y cómo puede ser que siga pensando en mi sirena? Siempre rondando en mi cabeza. Ojalá supiese, por lo menos, su nombre, dónde vive, de qué trabaja, de dónde ha salido…

Esta noche he soñado con ella; es morena, lleva un neopreno negro y un 9’ de madera. Voy a la máquina de café y me pido un americano con extra de azúcar, necesito despejarme para no tirar todo el trabajo de una semana entera por la borda.

Está atardeciendo y entro al agua, como siempre, corriendo y con la necesidad de acabar el día entre olas. Y allí está otra vez, mi sirena, con sus dos grandes soles mirándome. Justo me ve cuando me toca batallar contra la serie y pasar haciendo el pato todas las espumas que caen justo delante de mí, ¡que rabia que me vea engullir más de dos kilos de sal en forma de agua marina!.

Llego al pico, me giro hacia ella y le sonrío tímido. Vuelvo a mirar al horizonte rápidamente y pienso.- Joder, ¡me encanta ésta chica!

– Mi nombre es Lara, escucho de fondo.

   – (Oh oh. Hector, calma. Respira. Sonríe y salúdala como una persona decente.)
– Hey, que tal. Ssssssssoy Hecctor… – consigo decir mientras me sale una sonrisa tonta y me siento retrasado por mi poca imaginación a la hora de contestar.

No doy ni una. Menudo día. Ni un simple bottom bien hecho. Ella se ríe cada vez que me roba una ola y yo,embobado por como mueve los pies encima de su tabla, la dejo pasar.
Ella es paz. Camina cruzando los pies y se agacha extendiendo su bonita pierna hasta llegar al nouse. Hang five. Hang Ten. La veo deslizarse como quien conquistó la luna, a cámara lenta. (Y ojalá yo conquistase sus lunares, también a cámara lenta).

Disfruto viéndola mecerse entre las olas, y en realidad, me pongo celoso del Mar. No imaginéis mi cara de imbécil mirándola, os pido ese favor.

Salgo del empanamiento profundo que llevo y empiezo a remar. Por fin, una ola.

sirenas en el mar

Como un huracán que rompe con todo y te cambia la vida. Foto _Pablo Prieto

NO HAY MAR QUE POR BIEN NO VENGA.

– ¿Nos tomamos una birra en Buena Onda? Escucho sin creer que ese momento fuese real.

– Hoy toca un amigo allí, iré con las chicas para despedirme de la isla. Te invito a una ronda, a la segunda invitas tú.

¿Cómo?, ¿se va de la isla?, ¿ya?, pero si nos acabamos de conocer. De repente todo me da vueltas y recuerdo cada día que la he visto surfear y no he sido capaz de intercambiar ni una sola palabra con ella. Sonrío falsamente y contesto:

– Claro, allí nos vemos.

– ¡Genial!.- Me contesta sonriendo.

Yo no me río, claro. Yo me maldigo por dentro por no haber tenido más tiempo para conocerla. Joder Héctor, al final ha acabado hablándote ella un día antes de irse de la isla.

21:30h, aparco el coche y me dirijo hacia allí. Hoy me he duchado a conciencia (algo que no es muy habitual en los días que entro al agua), le he robado la colonia a mi compañero de piso, me he puesto lo más nuevo que he encontrado en el armario y unas cholas.

He quedado con Dani y Simone para que me acompañen y no hacer el pelele yo solo. Nada mas pasamos la esquina del banana, ya escucho su risa mecerse en el viento, y al levantar la vista del suelo, la veo, con un vestido blanco y una trenza en el pelo.– Qué bonita es.

Dani, como siempre, se pone a hablar con todo el mundo y Simone le sigue, yo mirando el reloj cada dos segundos, espero a que terminen impaciente.

De repente alguien toca mi espalda. Es ella, con dos jarras de cerveza en la mano.

surf group

Que bien saben las cervezas cuando las sonrisas son de verdad

CUENTA LA LEYENDA QUE ELLA TIENE ALMA DE SIRENA Y CORAZÓN DE LEÓN.

– ¡Hola! Le digo con una sonrisa enorme.

Así comenzó y terminó la noche, entre palabras y carcajadas. Dejadme deciros que tiene todavía más magia de la que yo había visto en ella.

9:00h de la mañana, hemos quedado para surfear su última ola en la isla. Podría decir que jamás tuve tantas ganas de despertarme para ir al Mar.

Me cogí día libre en el curro, me he levantado con una gastritis dolorosísima, o al menos esa es la excusa que he puesto esta mañana. Recojo a mi sirena en Star Surf, un surf camp del pueblo de al lado y surfeamos el Norte de la isla. Solos. Una mañana increíble. Ojalá este fuera mi despertar cada mañana.

Lo bonito de las sirenas es que caminan sobre una tabla y se hacen llamar surferas.

HAY FINALES QUE NOS SALVAN.

Me despedí de ella con la marea baja, la sonrisa grande y el corazón contento. He disfrutado de verla mecerse entre las dunas marinas, del perfume salado que deja en el viento al surfear, de su cuerpo acostado a lomos del Mar y de sus ojos mirándome fijamente. La he vivido como quien.

Hasta siempre sirena, espero volver a verte. Le digo mirando el suelo y levantando la mirada con una expresión traviesa.

– Las historias que acaban de empezar no requieren despedidas. Me dijo muy segura de si misma y con una bonita sonrisa que dejaba entrever dos hoyuelos en sus mejillas mientras se giraba para entrar en la guagua.

Y así me llevé el recuerdo salado de su sabor, con un ”los finales no son finales hasta que no acaba una historia” y con un ”no hay mar que por bien no venga”.

Cuando el mar acecha y el viento me da tregua, es inevitable pensar en ella. Foto _Pablo Prieto

Guía de surf
Los amantes surfistas

Los amantes surfistas

Un amigo muy nervioso

Pablo entró con el pelo revuelto, nervioso e inquieto, y escrutaba ansioso cada rincón del local. Hasta que me vio, con los pies cruzados encima de una de las zonas chill out del garito. Con mi jarra de cerveza en una mano y mi móvil en la otra.

Entonces vino directo a mí.

  • ¡Chacho, chacho! Gritaba nervioso.

Y corrió a sentarse a mi lado.

  • Les vi, esta mañana les vi.
  • ¿En serio tío, los vistes?
  • Si, tío, se que no debía haber ido, que estaba grande para ir sólo pero fui y me tiré, con mi 7 pies, ese que me hizo Charly hace poquito. Tenía ganas de probarla y sabía que pocos me iban a acompañar, así que fui sólo. Y todo iba bien, había bajado ya 3 “olotas”, la tabla reaccionaba bien.
Chill out Surf bar Corralejo

Yo estaba en el Chill Out cuando Pablo entró corriendo.

En ese momento, Pablo parecía ya más relajado. Pero se notaba que el tono de su voz era nervioso.

  • Al grano, ¿les vistes?
  • Si, tío. No había nadie y venía una pared de dos metrazos. Tenía una pinta increíble, parecía la ola del baño. Y justo cuando me giré apareció él. Me hizo frenar de golpe. Lo tenía a la misma distancia que te tengo a ti ahora. ¿Y sabes qué? Me habló, tío, me habló. Se me pusieron los pelos de punta. Me dijo que tuviera cuidado con esa ola que parecía buena pero que venía retorcida.
  • Tío, esto es nuevo, ¿te habló? Nunca antes habían hablado con nadie.
  • Sí, pero eso no es todo. La bajé recto, y cuando remontaba, apareció ella. Parecía tan real. Me miró y me dijo: Hiciste lo correcto, esa ola venía envenenada.
  • Entonces miré a la playa y llegaba otro coche lleno de surfers, y volví a mirar al pico y ya no estaban. Habían desaparecido.
Banana surf bar Corralejo

La ruta del Surf pasaba por El Banana

Crónica de un amor anunciado

Todas las leyendas son historias basadas en hechos reales, esta es una de esas leyendas urbanas que van de boca en boca en un pueblo pesquero, donde los jóvenes vienen a surfear desde países muy lejanos.

Iván, era uno de esos chicos que destacaba, no sabría decirles cuanto tiempo llevaba en el pueblo, me lo presentó un colega cuando desayunábamos en una cafetería surfera, un lugar especial al que vamos todos los surfers por la mañana, donde te sirven copiosos desayunos de frutas y cereales, es muy emblemático, sobre todo por su nombre, Secreto del Sur. Es un poco paradójico porque la cafetería está en el Norte de la isla.

Iván hace que las chicas se vuelvan cuando pasa con su tabla bajo el brazo. Pero no era un surfer de postureo, en el agua sabía donde ponía la tabla.

Corralejo es una villa surfera por excelencia. Aunque te puede confundir un poco sus centros comerciales llenos de tiendas Zara, Timberland, Springfield…

El verdadero espíritu se respira en sus calles y en sus playas con coches llenos de tablas de surf sobre sus bacas. Y aunque parece que estén escondidos, hay más de cincuenta locales de surf, donde te encuentras un ambiente único e inigualable. Es como una ruta de surfers, donde se respira mar, olas y surfing, mucho surfing.

aprendiendo a surfear en Corralejo

Nayra venía cada año a una surf school diferente

Nayra e Iván, las dos partes de una naranja

La primera vez que ví a Nayra fue en la playa, estaba dando clases de surf, y tuvo un pequeño accidente contra mi tabla. Nada grave pero quedamos en encontrarnos en Corralejo Surf School, una de las mejores escuelas de surf de la isla. Allí, estaba ella, esperándome en el hall del Surfing Colors, las instalaciones de la escuela están dentro de este hotel, un hotel exclusivo para surfers, que además de ser  un hotel ambientado al 100% en surf,  sirven unos desayunos alucinantes.

Se levantó del sillón desde que me vio, y de pie parecía todavía mucho más guapa. Cuando estaba surfeando me pareció especial, apenas sabía ponerse de pie, pero era de esas chicas que llaman la atención, ustedes me entienden.

Me pidió perdón una vez más, sus perdones parecían palabras celestiales. Yo trataba de quitarme de encima lo nervioso que me ponía su presencia haciendo un chiste y mirando para otro lado que no fuesen sus grandes y bonitos ojos azules.

La tabla dañada fue a parar al taller de Charly y ella y yo quedamos para que me invitara a un café en el Bakery, otro de esos lugares encantadores donde puedes tomarte un café y un trozo de tarta exquisito hecho por los cocineros del local. Además tienen una pantalla enorme donde te ponen vídeos de surf todo el rato. Me encanta ese sitio por su tranquilidad, su limpieza, su orden, su decoración que lo hacen único y porque es el lugar perfecto para invitar a una chica o a un chico a tomarse un café en una primera cita.

Conocí un poco a la chica que me arrolló con su tabla y sus encantos. Y después de esa cita se esfumó como las golondrinas en invierno.

Point break surf school

Point Break, uno de las escuelas que visitó Nayra en sus viajes

Había pasado por mi vida como un destello fugaz y desapareció casi ocupando un recóndito lugar en mi memoria.

Tuve que esperar al verano siguiente, cuando estás haciendo una típica ronda nocturna por esos garitos de surfers para surfers. Siempre solemos empezar en el Chill out, donde Pablo apareció aquel día a contarme la historia de los amantes surfistas aparecidos en su ola. Aquella noche estaba Iván jugando a los dardos y ella entró por la puerta directo a la barra. Creo que sus miradas se cruzaron un instante y todos lo sentimos, por lo menos a  mí me pareció que todos nos fijamos en las chispas que saltaron en ese momento.

Pero ella entró y salió con las mismas, preguntó algo al barman y se fue. Luego seguimos la ruta de bares de surf, Buena Onda, a pie de playa, en una pequeña callejuela donde a veces ponen música en vivo. Otro de esos típicos sitios donde se respira Surf por los cuatro costados. Cuando llegué, Nayra estaba ya sentada en una mesa con unas amigas. La saludé, me pedí una caña y apareció Iván, de nuevo esas miradas que hacen daño entre ellos. Y la historia se repitió en El Tequila, y en el Banana. Ellos se miraban fugazmente, pero nadie les presentaba.

Una semana más tarde, en la misma playa donde tuve el accidente con Nayra me la volví a encontrar, entonces ya surfeaba mejor y me saludó en cuanto me vio remontar al pico. Hablamos un rato y me dijo que esta vez aprendía con la escuela de Ineika. Que viene cada año y que le gusta cambiar de monitores, así, según ella, vas aprendiendo lo mejor de cada escuela y avanzas más rápido.

De cada escuela aprendes cosas diferentes, y sobretodo, lo más importante para ella, conocer nuevas historias de gentes de muchos lugares. Ya no es sólo el hecho de aprender a surfear, es el hecho de aprender de muchas personas. Nayra me contó que era periodista y por esa razón le gustaba alojarse en sitios diferentes, aprender en escuelas distintas..

El verano fue pasando y a Nayra me la encontraba de vez en cuando. A veces comprando un leash en la tienda Protest o alquilando una tabla de surf en Paradise.

Llegó septiembre y desapareció otra vez. Pero a mediados de diciembre la volví a ver en el Citrus, un restaurante donde te hacen unos arroces espectaculares y donde hay SURF en cada rincón. Esta vez vino a dar un curso con la escuela de Oneill. Vino sola, porque otras veces venía con alguna amiga. Y fue en el Citrus donde apareció Iván y el cruce de miradas ya era escandaloso y rozaba la estupidez.

Babel surf bar

En el interior del Babel los ví besarse por primera vez.

¿A qué estaban esperando estos dos? Se les notaba a la legua, dos años cruzando nada más que miradas. Nayra cada vez tardaba menos en volver a la isla e Iván parecía perdido buscándola por todos los rincones.

Hablabas con él y tenía esa mirada perdida en el horizonte, como esperando que Nayra apareciera por una esquina, de súbito.

No volví a saber de Iván y de Nayra durante una temporada, desaparecieron los dos.

Preguntaba por Iván a los colegas y me decían que estaba de viaje. Maldivas me dijo alguno.  Y un día, que decidí ir al Babels a jugar con Pablo un ajedrez, los encontré a los dos, en el interior del local, con esos tonos rojizos, entre paredes pintadas de fórmulas secretas y esa música que te transporta a un lugar de encantamientos y brujas. Y ellos, enroscados en un profundo beso.

Vaya, ya era hora, pensé para mis adentros.

The perfect wave travel

Hicieron un viaje con la agencia The perfect Wave para encontrar olas perfectas

Unos días más tardes me contaron su historia, coincidieron en un viaje por Maldivas. El viaje según ellos fue increíble, no les faltó nada, ni el amor que se enrolló en sus almas para siempre. Creo recordar que el paquete se lo preparó una agencia especializada en viajes de Surf. Se pasaron días recomendándola a todo el mundo. Creo que se llamaba la ola perfecta o algo así. Perfectwavetravel. Acabo de recordarlo.

Los siguientes años se hicieron monótonos verlos con tanto beso y tanto abrazo, surfeando al alba y al atardecer, siempre juntos. Nayra se vino a vivir a la isla. Y creo que era la pareja más perfecta que he conocido nunca. A todos nos encantaba verlos juntos.

Pero algo se rompió en la relación, aparecían solos, cada uno por su lado en los locales de moda. Ya no surfeaban juntos, y cuando se cruzaban en algún sitio, aquellas miradas de atracción, se habían convertido en tristeza.

Una mañana, alguien los vio juntos otra vez, entrando en el mar a surfear como siempre. Y simplemente desaparecieron, no se les volvió a ver jamás.

Las lenguas del pueblo dicen que se ahogaron juntos porque alguno tenía una enfermedad terminal, otros dicen que ella no se podía quedar embarazada y decidieron suicidarse.  La verdad que hay muchas teorías al respecto. Pero de vez en cuando, alguien  los ve en el pico, a uno, o a los dos. Pero que te hablen, eso sólo le pasó a mi nervioso amigo Pablo.

Como todas las leyendas urbanas, tiene algo de verdad y mucho de mentira. Si algún día vienes a Corralejo y pasas por alguno de sus locales de surf puede que algún surfer local te cuente la leyenda de los amantes surfistas. Y te la contará de tal forma que vivirás la historia como si estuvieras leyendo un libro.

Guía de surf
Los secretos de Fuerteventura

Los secretos de Fuerteventura

 

La colorida vida de Sr. Boonman es una serie donde vas a entender lo que significa cada color en su vida. El color del amor en la impresionante isla de Fuerteventura, Islas Canarias. Viendo este vídeo entenderás el significado del color rojo para Boonman. y algunos de los secretos de la isla. ¿Es el rojo el color del amor?.

 

Music: Marco Luz // “Longe”
WDL // “Monster vs Angel”

Pedro Boonman // fb.com/pedroboonman
White Flag Productions // fb.com/whiteflagproductions

El surf nos da vida pero también nos la quita

El surf nos da vida pero también nos la quita

lo que nos quita el surf

Nos da olas a montones. Foto _José V. Glez / Fanfi Shop

El Surf nos regala vida, pasión, experiencias, libertad. No hay nada comparable a la libertad de estar en las entrañas de un tubo, una sensación de paz y complicidad del sonido de nuestras quillas al recorrer esa habitación.

Miramos adentro ganando confianza, tomamos un poco de su aire alimentando nuestra alma. No se como podríamos vivir sin ese rumbo, ni alejarnos de él.

Tiene gracia que lo que más amamos es lo que nos quita algo de nuestras vidas. Bueno aquí sigo yo resistiendo a la confusión, es tan maravilloso vivirlo que no me importa si me equivoco o no, volvería hacerlo. No soy de piedra y vivo de pasiones.

Somos diferentes a los humanos, somos honestos en nuestro delirio de querer alcanzar la ola de nuestros sueños y pecamos, dejando detalles por el camino. Si quieres pasa adentro y te cuento.

En algún lugar de Cantábrico. Foto _José V. Glez / Fanfi Shop

EL TRABAJO

Yo no pongo la mano en el fuego ni por mí misma. A veces sin darnos cuenta vamos a lo nuestro y dejamos de lado cosas importantes.

Vemos por la ventana que hay olas, y no escuchamos lo que nos dijeron después de los buenos días. ¿Estoy loca de enfrentar ese baile?

Algunos dejan de ir a trabajar cuando van por la autopista y ven las olas, su cuello no da más y su corazón palpita al ritmo de esas olas. ¿Qué hacen?, fácil respuesta, se salen en la siguiente salida y a surfear. 

Es posible que más de uno se quedó sin curro al contar esas mentiras que soltamos para ir a surfear.

Estoy enfermo, me dormí, se estropeó mi coche y tuve que esperar a la grua, Eso lo decimos a una distancia prudente para que no te huela el jefe a salitre, por no decir de tu pelo alborotado, de la ventanilla del coche, claro.

En busca de olas. Foto _José V. Glez / Fanfi Shop

LOS AMIGOS

Nos encanta ir con los colegas al agua y divertirnos pero por desgracia algunos se olvidan lo que significa la amistad.

Dentro del agua son depredadores, van a por su ola, la saltan con descaro e incluso te tiran o llegan a las manos. ¿Eso es amistad?

Muchas veces me planteo si soy solo lo que veo cuando rozo la locura. 

Por suerte algunos de estos “cenutrios” lo arreglan y otros pierden un amigo para siempre. Es penoso perder una amistad por una ola.

La pregunta es, ¿Estás dispuesto a perder un cachito de tu vida? Un consejo, amigos contados con los dedos de las manos, olas muchas. 

 

fula

El Fula, vive ahora en nuestros recuerdos. Foto _José V. Glez / Fanfi Shop

UNA OLA SE LLEVA UN SER QUERIDO

Escribir este punto me dan escalofríos, no puedo ni imaginar vivír esa situación dentro del agua. Es la peor experiencia de un surfer.

¿Cómo superas que una ola te arrebate un amigo?, yo creo que no se supera NUNCA. Vivímos al límite lo que sentimos y por eso es muy difícil de entender que lo que más amamos nos quita vida, una vida que apaga las luces de su última función, de las caricias de esa ola, de su último abrazo dedicado al surf.

Siempre tendremos su alma en cada ola, en cada gota que salpique nuestras caras, cerrando las heridas con un pellizco en el corazón.

gony-laura

Gony y Laura, ¿amor eterno?. Foto _José V. Glez / Fanfi Shop

EL AMOR

Tan bonito, tan complicado. Ese aroma que nos deja impregnado en nuestra alma, complicado desprendernos de ello. Por ello hemos perdido algo de nuestras vidas, de amores que no entendían lo que nos seduce y atonta.

Por nuestras vidas pasan amigos, parejas que perdemos porque no era el momento o quizás no querían formar parte de ella. Por mentirles cuando quedábamos con ellos y siempre llegábamos tarde a la cita, cansados de esperarnos en la playa aburridos como ostras de vernos una y otra vez, sin saber lo que sentimos ahí adentro.

Todo sucede por algo y el destino lo quiso así. Yo desde estas líneas pido disculpas por esos chicos que no disfrutaban lo que yo amaba, por esperarme horas, por no escucharles lo suficiente.

El amor es complicado y cuando no hay conexión ni comparte tu pasión todavía resulta más difícil.

esperando

La magia del Surf unas veces nos da vida y otras baila su baile sin importar el compás.

Guía de surf
Me enamoré con mi primera ola

Me enamoré con mi primera ola

Todos los seres humanos soñamos con el amor verdadero, pero ¿Cómo sabes si  lo has encontrado? Cuando el corazón se acelera, la presión arterial se eleva, estás eufórico, tu respiración corre y un calor repentino se expande por todo tu cuerpo, eso es ¡Amor!, algunos lo encuentran en el primer contacto y otros por casualidad.

Tienes una conexión especial con esa ola, yo la espero cada día y nunca me ha fallado, desde que nos vimos me cuida y me mima.  me enamoré en el primer contacto de ese agua mágica y milagrosa que cura todos y cada uno de mis problemas.

"me enamoré en el primer contacto de ese agua mágica y milagrosa que cura todos y cada uno de mis problemas"

El corazón me latía fuerte víctima de esa marejada de emoción repentina, esa ola fue un golpe inesperado, estaba eufórica, llena de energía y sobre todo, que la felicidad existía!!!, cada ola es una sensación única, reside en tu corazón, cierra los ojos y escúchala.

Javier Medina. Foto_ MAGT

Con la sonrisa puesta voy por el mar perdida, parece que es mentira lo que me regaló la vida, ayer lamentaba mi tristeza en la almohada y hoy esa ola pinta de colores mi melancolía.Todo pasa por alguna razón.

¿De qué manera me enamoré del surf?

 

Hoy no tengo preguntas y no quiero respuestas, solo la puerta abierta para volver a  aquel lugar donde empezó todo, sentir ese vaivén que provocó este incendio devorando mi alma y acercándome a este riesgo que me engancha aún más…

Eduardo Acosta. Foto_ José V. Glez

Probar esa ola fue un acto suicida y amarla puede costarme la vida, a veces son veneno lo que te dan sus besos, pero prefiero morir a su lado que vivir sin ella.

No hay ninguna más que me haga sentir, lo que siento cuando la veo, yo haré lo que sea por volver a tener ese abrazo eterno hacia el atardecer, que me hace volar, con solo tocarme ya me vuelve loca, como cupido esa ola clavó mi flecha.

Mick Fanning. Quiksilver Pro. Foto_ YLENIA

Hoy hago balance y sé que lo bueno acaba de comenzar, quedan estaciones aún por vivir y muchas olas por amar, no olvidaré el tacto de su piel, lo buscaré en otras olas, morderé sus recuerdos y seguiré mis coordenadas…..

Guía de surf