El quita pulgas

El quita pulgas

Una vez, ellas cubrieron mi cuerpo, de tal forma que sólo se veía el blanco de mis ojos. Era una marabunta de pulgas que invadieron mi piel. Entonces no medía más de 90 cms de alto y mis padres llenaron un cubo con agua y me metieron dentro. Hoy día, con casi un metro ochenta, si me pasara algo así, creo que este es el lugar perfecto para quitarte las pulgas, o parallenarte el bañador, las cejas, el pelo, las orejas y la boca de arena.