Las mejores olas de Hollywood

Las mejores olas de Hollywood

Hollywood no sólo vive del cine, también se surfea olas de película. El cineasta  Tyler Haft nos muestra los oscar de las playas de Los Angeles. Un surf envidiable para suculentos paladares.

10 sueños de un surfer

10 sueños de un surfer

Volar como los pros. Un sueño buscado. Foto_ José V. Glez

Levantarte una mañana calurosa, con el amor de tu vida al lado o la persona con la que tuviste el mejor sexo nocturno de tu vida, donde la luna desnuda fue testigo de vuestra locura y sus manos y las tuyas se confunden con las ganas en la madrugada, después de haber tenido la mejor fiesta que jamás hayas soñado, mirar por la ventana y jugar a ser la perdición que todo hombre quisiera poseer, buscándola en cada amanecer y ver la mesa colocada con todo tipo de frutas y placeres para el paladar, y detrás de esa onírica imagen, ver romper una ola perfecta, esa que sólo vive en tus sueños. ¿Es posible que algún día podamos hacer realidad esos sueños donde el amor se transforma con los gestos y se transmite en el aire?…. Despertando en la oscuridad y seguir tu huella en su almohada… No soñamos con algo imposible, un viaje a Marte o tener un Ferrari aparcado en la puerta de una mansión con heli-puerto, aunque nada de esto estaría de sobra en nuestras vidas.

¿Con qué sueña un surfer? Piensen un momento, pongan vuestras mentes a funcionar. ¿Serán estas 10 cosas o algunas de estas comunes en todos los surfers del planeta?

1.- Ganarse un viaje a Hawaii

¿Quién no quiere visitar este lugar que tanto nos hace soñar?, ¿quién no quiere estar en la orilla de la North Shore viendo a los grandes en Pipeline? Entrar en las surf shops o pasear por la costa en bici buscando una ola a la que entregar el alma.

La boca se me seca y todo me va mal, el motor de mi despertar, esa palabra “Hawaii” se hace dueña de mi mente. Es un milagro insuficiente, porque una vez que pisemos su cálida arena estaremos perdidos para siempre, cada día quieres más y seremos adictos reincidentes… me voy volando a mi paraíso.

Pipeline Clásico. Foto_ Sean Davey

2.- Cogerse un tubo de más de 4 segundos

Vemos a los pros cogerse tubos que parece que no acaban. ¿Te imaginas hacerte un tubo de 4 segundos? de esos que vas en bermuditas y el agua es azul turquesa, con fondo de arena. Un tubo de 4 segundos dentro tiene que ser lo más. Si, ya sabemos, más de uno dirá, eso ya me ha pasado a mí, un tubo de 4 segundos o de 6 segundos, pero, y siempre hay un pero, ¿cuando fue la última vez que hiciste uno de 4 segundos? Que pase otra vez o por primera vez, pero que pase. Dentro de ese tubo  brilla mi sonrisa un poco más que ayer, voy contando los segundos y la temperatura solo sube y sube,  le pido por favor quédate aquí. ¿Con cuatro segundos serían suficientes?. NUNCA SERÍAN SUFICIENTES…

Un tubo largo y profundo. Foto_ José V. Glez

3.- Caer un aéreo reverse

Siempre me he preguntado como debe de ser eso. Volar con la libertad del viento y caer con la serena y gracil zancada de la gacela. Después de haber hecho un giro de 360º. ¿Cómo se siente John John cuando hace un aéreo de esos?, me imagino que para él sea como para nosotros comprar el pan todos los días, pero para mí no me alcanzan las palabras para describir esa sensación. Aunque me canse y vengan días grises y mis palabras quieran rendirse…. la vida crece en esas gotas de agua cuando despegan mis sueños, estoy pensando en asegurar mi corazón cuando caiga de ese aéreo… viajando con mis manos  atravesaré  la geografía perfecta que tiene sus curvas, no me imaginaba lo fácil que era entregar mi alma en ese vuelo.

Joao Guedes. Foto_ MAGT

4.-Conseguir un sponsor para poder seguir la WCT

10 destinos únicos en un año, hoteles de cinco estrellas, las mejores olas del planeta, y surfear con una o dos personas, máximo 3 durante una manga de 40 minutos. Hawaii, Francia, Fidji, Tahití, Brasil, California, Sudafrica, Australia…

¿Quién no envidia a esos pros que se recorren el mundo un año tras otro probando olas y tablas nuevas de surf, y encima ganando un montonazo de billetes. Si, desde luego, ser pro es una de las mejores cosas que le pueden pasar a un surfer.

Nelson Clarec. Tener sponsor es de lo “más”. Foto_ MAGT

5.-Tener como novia a Anastasia Ashley o como novio a Kelly Slater

¿Te lo puedes imaginar? Levantarte todos los días y estar junto con el amor de tu vida buscando olas, o siguiéndole a todas partes en ese dream tour, viviendo en la cresta de la ola, pero sin tener que arriesgar a que te mates en un wipe out en Pipeline o Teahupoo. Disfrutar del surf sin ser pro, pero como si lo fueras, y encima, junto a tu media naranja, arrodillado como un niño en la orilla, desenterrando un poco de tu amor.. el agua del mar tu cuerpo con su cuerpo… ¿ Nos lo imaginamos?

¿Quién no quisiera caminar al lado del mar amarradita a su cintura? ¿O una clase privada de sus mejores vuelos?. Quiero ser una parada en esa estación que lleva su nombre.
Cuando le vi surfear por una vez olvide el mundo entero, no se donde voy, si es mañana o hoy, si la vida sigue ahí fuera… me sorprendió rompiendo mi calma, me lleve su presencia para que no se vaya y siempre vuelva.
¿Que mujer no querría  regalarle un sueño escondido?, de esos que no puedes abrir delante de mucha gente, donde mi pecho suena todo su recuerdo.
Quiero ser feliz, quiero respirar y sentir ese viento off shore en mi cara… El es la tempestad que vino a calmar nuestra sequía.
El poder de su surf es lo que me hizo caer en esta fascinación navegando entre las olas.
Con el aprendimos a enamorarnos de nuevo, nadie lee mejor esas olas con las que se funde en sus labios, el surf se refleja en su mirada profunda, sus ojos azules son nuestra religión.

Ella sería nuestra novia perfecta. Anastasia

6.-Tener dinero para poder hacerte un chalet con piscina de olas privada

Mientras miles de personas viven luchando para que no las desahucien, otras con el todopoderoso dinero se fabrican un chalet con piscina de olas, atrás quedó el sueño perfecto de un chalet con jardincito y un perro… ¿ Pero qué nos está pasando?, El gran Kelly ya nos la mostró, veremos en España lo que tarda en ponerse de moda, los bancos ya se estarán  frotando las manos, ya no pediríamos  un préstamo y un poco más para las obras, NO, ahora sería un bastante más para ¿Nuestra piscina de olas?, suena divertido pero para un rato, una barbacoa y a surfear…

La verdad que al paso que vamos contaminando nuestras playas junto al calentamiento global, igual sólo surfearemos en casa de nuestro vecino, en esa piscina de olas. Yo desde luego, prefiero mi mar y mi perro.

…y surfear cuando te dé la gana

7.-No encontrarte jamás con un tiburón cuando surfeas

Todos soñamos con surfear olas perfectas en aguas cálidas y transparentes, donde todo es perfecto. Un reentry, un tubazo y por qué no, un aéreo a lo Jeremy Flores, es un sueño ¿no?, todo perfecto menos cuando sales de ese tubo con esa sonrisa tonta y ves algo que te da una sacudida por todo el cuerpo, entonces se te quita de cuajo esa sonrisa… ¿Un amiguito nuevo en el pico?, de esos que no queremos ver nunca, solo desde un barco… !!Tiburón en la próxima salida!!, nos dice nuestro GPS interno. Uffff con eso no contábamos en nuestro sueños.

Los tiburones son de los animales más extraordinarios del planeta, hay más de 465 especies conocidas, existen antes que los dinosaurios, y pueden  vivir de 20 a 30 años, se ganaron a pulso su mala reputación, pero realmente ¿son tan peligrosos como creemos?

Ellos siempre están debajo de nuestras quillas, nos huelen a km el miedo, mientras se nos paraliza el cuerpo, pero realmente son ellos los que deberían  salir corriendo, NOSOTROS somos su verdugo número 1.

surfer con tiburón

…y surfear con tiburones, JAMÁS

8.-Hacerte un tubazo en Teahupoo

¿Cuántas veces hemos soñado con esta poderosa ola?, me da hielo en las venas pero es tan hermosa que ardemos en ganas. Esa pared azul llena de  deseo frente a  mi, es como el fantasma de mi compañía. Miras esa bajada sin respirar, esperando su gran gesto para comenzar, te hace sentir sin hablar.. todo lo que llevas dentro, una mezcla de miedo y adrenalina que te seduce. Puede ser la mejor cabalgada de tu vida, o la peor de tus pesadillas si se te partiera el invento, eso sí que da pánico, porque te abrazaría  y dibujaría tu nombre en su respirar… entonces, sólo entonces, harás compañía a los ángeles, junto al gran Andy Irons, uno de los reyes de Teahupoo. Pero este post es para soñar cosas perfectas, maravillosas, esas que nos mantienen en la senda de la vida, con la fuerza del alma como compañera.

Gabriel Medina. Un sueño cumplido

9. -Convertirte en una estrella de Hollywood

Ser una estrella de Hollywood no llega de la noche a la mañana, muchos de los actores del momento ni lo son todavía, no todos tienen en el paseo su estrella plasmada. Que yo sepa el único surfer que hizo sus pinitos en este mundo de lujo  y excentricidades es el mismísímo Kelly Slater, ¿Quién sino?. Hizo algún pinito en alguna película de adolescentes y la archiconocida serie americana de los vigilantes de la playa, donde su papel era la del sueño de un surfista.

Ser una estrella de la fama conlleva a muchas noches sin dormir, de fiesta en fiesta, de un brazo a otro, de copa en copa, con todo lujo de detalles… hasta ahí, ¿Quien no quisiera serlo?, pero cuando despiertas de este sueño te das cuenta donde estás zambullido, te das cuenta que quieres salir de ese mundo que no te pertenece, como le pasó a Kelly. No se puede ser el mejor del mundo de fiesta en fiesta porque sus aéreos ya no serían lo mismo.

y poner las palmas de tus manos en cemento grabadas para la eternidad

10.- Ser KELLY SLATER

Cuando surfeaba en Baywatch con sus tablas con las líneas de carbono en medio, corrimos a comprarnos una tabla igual, cuando FCS fabricó sus quillas con el circulito en medio todos queríamos sus quillas. Le vemos hacer cosas imposibles sobre las olas y decimos que no es humano, las chicas se derriten en la profundidad de sus ojos, reflejos de los destellos de las olas. ¿Qué más queremos de Kelly? ¿Ser Kelly Slater? Sólo para saber que se siente dominando cerrojos imposibles o cayendo aéreos irrealizables, sólo por un día sentirte el rey del Surf, el amo de las olas… si, yo también quisiera ser Kelly Slater.

…y llevar la vida del Rey. Retrato_ José V. Glez

Guía de surf
Hossegor, surf a toda costa

Hossegor, surf a toda costa

Después de estar horas en la carretera y perderme con gps. ¡Tiene delito!,  te busca la ruta más rápida pero luego hace lo que le da la gana. Lo mejor es preguntar o eso creía, vi  una gendarmería y pedí auxilio, ¿donde narices estaba?, no me lo podía creer, no hablaban nada de español, los nervios se apoderaban de mi y veía cada vez más lejos mi destino, empecé a explicarle con gestos  (parecía el muñeco de doña Rogelia)  y yo tratando de explicarme en un idioma extranjero para poder llegar a las soñadas olas francesas.

Foto _ José V Glez

El chico, la verdad, que lo intentaba y me sacó mapas a la vez que sonreía, quizá porque le caí bien o porque se estaba riendo de mi faceta cómica, con esa sonrisa pícara. Por un instante se calmaron mis nervios y ansias de saber mi destino, se paró el tiempo (al menos el mío)  y escuché una dulce voz con ese acento tan sensual que poseen los franceses,  diciéndome y señalándome exactamente por donde tenía que ir, (Dios que alegría),  recuerdo que le dí hasta un beso, me acompañó al coche,  y…. me abrió la puerta, ese PEQUEÑO  detalle  que a muchos se les olvida o simplemente no les sale, yo flotando en el aire me dejé caer en el asiento y cuando arranqué el motor escuché una palabra que agitó todos mis sentidos “Surf”,  nos entendimos a la perfección, su mirada y la mía puestas en el mismo punto “mi artefacto de destrozar olas”. 

 Foto _ José V Glez

Durante kilómetros iba recordando esa alegría, pasión y sensaciones  que no entiende de idiomas pero que todos los surfistas tenemos, esa palabra mágica  por la cual  iba yo a la costa francesa, kilómetros y kilómetros de arena  y olas.

Por fin vi la salida a Hossegor,  nada más ver la playa paré el coche y salí a respirar e inhalar ese salitre francés que tanto deseaba, allí estuve un buen rato sentada viendo esas olas turquesas, otros hubieran deseado llegar al hotel y dejar las maletas para darse un chapuzón en la piscina, pero yo no,  siempre hago lo que mi corazón manda y en ese momento me pedía estar allí con mi mar, mi paz y pensando en todos esos tubos que iba a tocar con mi mano.

“Francia es increíble, hay olas y mar para miles de surfistas, los mejores del mundo las conocen a la perfección”.

Tocaba presentarme en el hotel y dejar las maletas para el día siguiente darlo todo, casi no pude ni pegar ojo, nerviosa por entrar al agua, me levanté a las 07:00,  una pasada de parafina y a la playa a surfear, calenté lo justo, un error que puede tener consecuencias pero me podían más las ganas que la cabeza;  ¡Madre mía!,  pero,  ¿ cuántos había en el agua?,  parecía que era el primer día de muchos sin olas…  Daba igual, yo para adentro y buscando mi sitio, Enseguida me di cuenta quien mandaba en ese corral, allí estaba yo esperando la mía, empecé a remar y el gallito de turno me saltó mi ola, y lo que es peor, salí de morros, no se si por ser chica, por hacer la gracia de dar los buenos días a la francesa o simplemente no entendía el código de un surfista.

Los pros en Francia son muy locales y al principio son muy reacios a que estén extranjeros en sus olas, y más las chicas, les encanta nuestra piel dorada pero fuera del agua, dentro es otro cantar, por suerte poco a poco van cambiando el chip y entienden que las chicas también surfeamos y damos caña.  En esta costa se vive del turismo surfero, hay muchos camping que son auténticos resort y muy asequibles para todos  los bolsillos, como el sylvamar,  esta todo ligado al surf, tiendas, escuelas, pub, recuerdo uno muy especial para mí, el  Rock Food , entré de casualidad a tomarme una refrescante  caña  y me quedé paralizada, entre vitrinas con  tablas, licras  y fotos de los ganadores del Quiksilver France Pro, en seguida reaccioné y vi un templo que tenía  cámara de vigilancia, el rey de las olas…  y el rey del pub, pregunté al camarero y me dijo que hoy en día es el lugar más visitado de Hossegor  para ver ese tesoro que sólo ellos poseen.

 Foto _ YLENIA

Salí del pub alucinada lo que podía mover el todo poderoso de las olas, me acerqué a la playa y otra sorpresa que me alegró todavía más si cabe, el paseo era como el de Hollywood pero con huellas de los pies de los mejores del mundo, lancé mi chancla, cerré los ojos y puse mi pie encima de la huella de Kelly Slater  parecía que estaba en su interior, sentí ajeno su calor…

 Foto _ YLENIA

“¿Que pasará el 6 de octubre?”  TO BE CONTINUED……

 

Por _ YLENIA